BREVE GUÍA TURÍSTICA SOBRE MADRID
EL MADRID MEDIEVAL
CONFIGURACIÓN Y PANORAMA HISTÓRICO
Madrid se encontraba rodeado por una fuerte muralla que, a la vez que servía de defensa, delimitaba la extensión de la ciudad. Se componía por tanto, de dos zonas muy definidas: la muralla-ciudadela o Almudaina, ya que era una ciudad militar fronteriza, y del núcleo de la población o medina, formado por calles estrechas y tortuosas, típicamente musulmanas.
La ciudad no se crea con un carácter urbanístico, sino más bien, con sentido de defensa. La Almudaina va a tener una gran importancia para el crecimiento de Madrid y para su posterior desarrollo, ya que alrededor de sus murallas y de sus puertas, de donde salían los caminos principales, la ciudad crece. De este modo se formó, en el período medieval, el arrabal o zona de extrarradio o extramuros, que coincidía con la actual calle Mayor, entre la Puerta de Guadalajara y la Puerta del Sol, desde donde partía el camino principal de Alcalá.
ITINERARIO MONUMENTAL
SAN JERÓNIMO EL REAL o (Los Jerónimos)
C/ Ruiz de Alarcón, 19.
Enrique IV fundó en 1462, un Monasterio Jerónimo en el camino de El Pardo. En 1501, los Reyes Católicos, ante el mal estado que ofrecía, decidieron cambiar de lugar el monasterio, llevándolo a su actual emplazamiento. Se terminaron las obras, siguiendo un estilo gótico, en 1505 con nave única y capillas entre los contrafuertes.
El enclave es de gran importancia en la historia de España, pues ya desde Carlos I existía el llamado “Cuarto Viejo”, donde el emperador pasará tiempos de luto y cuaresma.
En tiempos de Felipe IV quedó adosado al palacio del Buen Retiro por orden del Conde-Duque de Olivares.
Allí se celebraron Cortes del Reino y jugaron los príncipes de Asturias, desde Felipe II a Isabel II, allí se casó Alfonso XIII y se celebró la exaltación del Rey Juan Carlos I al trono, en 1975.
Actualmente el edificio está totalmente restaurado en estilo neogótico, restauración hecha por Narciso Pascual y Colomer, en la segunda mitad del S. XIX, en lo relativo a la parte exterior del edificio. El interior sería restaurado por Enrique Repulles y Vargas, quien, al igual que Pascual y Colomer, no fue fiel al modelo primitivo, ya que dio al interior de la iglesia una decoración romántica, en la actualidad se está modificando el conjunto para hacer la ampliación del Museo del Prado, según proyecto de Moneo.
IGLESIA DE SAN PEDRO EL VIEJO.
C/ Costanilla de San Pedro, s/n.
Se supone que aquí hubo una mezquita donde hoy se encuentra emplazada la Torre de San Pedro el Viejo, con la torre de estilo mudéjar pero la fachada de la iglesia es del renacimiento sobre el año de 1525.
Fue mandada construir por deseo del monarca Alfonso XI para conmemorar la batalla de Algeciras, a mediados del S. XIV, es decir, en 1354. Su arquitecto es anónimo, y sigue el estilo mudéjar. Es una de las parroquias más antiguas de Madrid.
IGLESIA DE SAN NICOLÁS DE LOS SERVITAS.
Plaza. de San Nicolás, s/n.
Esta iglesia es de estilo mudéjar; su arquitecto es anónimo y data su edificación del S. XII hoy declarada Monumento Nacional.
Esta ha sufrido varias transformaciones, pero conserva parte de la torre mudéjar, del S. XII, el reto, cabecera, ábside y su artesonado y yesería en el interior, son del mismo estilo mudéjar-gótico, del S. XV.
Fue creada como iglesia mozárabe. Hoy día tras las reformas franquistas sigue dedicándose este edificio también al culto.
IGLESIA DE SAN ANDRÉS y CAPILLA DE SAN ISIDRO.
Plaza de la Paja y San Andrés.
La Iglesia estaba dentro del recinto amurallado musulmán sobre antigua mezquita y era de gótico-mudéjar. Su arquitecto es anónimo.
Hoy esta iglesia primitiva ha desaparecido y en su lugar se encuentra la actual, que ha sufrido varias reparaciones y reconstrucciones.
La capilla de S. Isidro se encuentra situada en la Plaza de los Carros. Forma cuerpo con la iglesia contigua de San Andrés y es hermoso edificio barroco que destaca como una de las obras arquitectónicas más logradas del S. XVII madrileño.
Construida entre 1642 y 1669 por Pedro de la Torre y José Villarreal, fue destinada a sepulcro de San Isidro y de Santa María de la Cabeza, su esposa.
CAPILLA DEL OBISPO
Plaza. de la Paja, 9.
Construida entre 1520-30, dando paso del gótico al renacimiento. Tiene una nave de tres tramos y ábside poligonal cubierto de bóvedas góticas, y su decoración del renacimiento. Sobresale el retablo tallado por Giralte (discípulo de Berruguete) narrando la vida de la Virgen y Jesús. Las pinturas son de Villoldo el Mozo. Sería digno hablar de puertas y rejas platerescas de las misma.
PLAZA DE LOS CARROS
Por Puerta de Moros o morisca, se entraba a la Plaza de los Carros, frente a la Plazuela de San Andrés y próxima a la Puerta antes citada.
En este lugar se asentaban los viajeros cuando llegaban del exterior con sus carros.
Esta plaza se encontraba dentro de la Medina o ciudad. La Plaza de los Carros, junto con la Plaza de la Paja y la Plaza de la Cruz Verde, formaban el conjunto urbano más destacado de aquel tiempo, funcionaba como arteria vital de la ciudad, ya que aquí se daba cita la población con un carácter comercial y de reunión.
PLAZA DE LA PAJA
Desde la Plaza de los Carros, vamos a la Plaza de la Paja, lugar donde se mercantilizaba la paja para las caballerías de las sillas de posta.
Se considera a la plaza como la más importante del Madrid morisco, (su trazado, totalmente irregular y abierto, con varias salidas a calles), pues en aquel tiempo quedaba fuera de la muralla, en sus extramuros o “arrabal”. Así, la Plaza de la Paja era el foco comercial y civil de la ciudad.
PLAZA DE LA CRUZ VERDE
Desde la Plaza de la Paja llegamos a la Plaza de la Cruz Verde. En ella estaban los abrevaderos donde iban a beber las caballerías que entraban por la Puerta de Moros.
Aún hoy se sigue conservando una fuente, pero no de la época, sino ya del S. XIX, del años 1850, y presenta también el escudo del oso y el madroño de la Villa de Madrid, que aparece asimismo en la Iglesia de San Pedro el Viajo y en la Casa del Pastor, rasgo que señala la importancia de este núcleo como centro activo de la ciudad, ya en tiempos árabes.
Esta plaza debe su nombre a que allí existía una gran cruz de madera pintada de color verde, la cual fue utilizada por la Santa Inquisición para celebrar el último auto general de fe.
TORRE DE LOS LUJANES
Plaza. de la Villa, 2.
La Torre y la Casa de los Lujanes data de finales del S. XV y principios del siguiente, por tanto, es de las pocas construcciones que permanecen en Madrid de aquella época. Pertenecía esta edificación a una de las nobles familias madrileñas, de los Lujanes, como puede verse en los escudos de la portada gótica de la Casa. Su estilo es del gótico mudéjar. Fue reformada para albergar la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas fundada por Isabel II, restaurada entre 1910-12
Se dice que aquí estuvo prisionero Francisco I, el rey de Francia preso en la batalla de Pavía.
CALLE DE ALFONSO VI
Debe su nombre al rey que conquistó Madrid en el año 1083.
CALLE DE LA MORERÍA
En el Nº 3 de la calle se encuentra, según dicen, la casa más antigua de Madrid.
Es una construcción árabe realizada de ladrillo con decoración en punta de diamante y sencilla fachada, típica musulmana, aunque reconstruida en varias ocasiones.
MADRID DE LOS AUSTRIAS
SEMBLANZA HISTÓRICA de la DINASTÍA DE LOS AUSTRIAS
La dinastía Habsburgos se inicia en España con el Emperador Carlos I, hijo de Juana la Loca y Felipe I el Hermoso, que a su vez lo era de Maximiliano I de Habsburgo.
La Dinastía que en principio supuso el rechazo y descontento en los medios cortesanos y entre el pueblo, por la introducción de formas, costumbres e ideas extranjeras, terminó siendo aceptada, aunque con cierta resignación.
Felipe II, va a centrar su política en el deseo de sostener la fe y su Imperio. Las batallas que realizó para lograr este fin, en Flandes y en Italia, no siempre le favorecieron.
Felipe III, heredó el imperio, pero sin tantos ingresos e industrias.
Felipe III, hombre débil y carente de energías, se inicia el sistema político de validos y favoritos; el rey llevaba la corona, pero gobernaba el Duque de Lerma. Felipe III trasladó la Corte a Valladolid durante cinco años, de 1601 a 1606, año en que retorna de nuevo en Madrid.
De estos momentos del Barroco es la Plaza Mayor, escenario y marco teatral, donde se manifiestan las contradicciones de esta época de los Austria. También se edifican entonces gran número de conventos, denominándose por tanto “Madrid conventual”.
Felipe IV, alcanza un período brillante y ostentoso, que prepara la ruina del imperio.
Era un monarca amante de las letras y las artes, que iba a favorecer y patrocinar a artistas como Velázquez, Murillo..., a hombres de letras como Lope de Vega, Calderón, Quevedo, Cervantes, Tirso de Molina..., pero que no presentaba grandes dotes como gobernante, y deja la política a su favorito, el Conde Duque de Olivares y Luis Requens.
Comienza con este monarca una etapa cortesana basada gran parte del tiempo en el esplendor de las fiestas palaciegas, que continuará bajo el último de los Habsburgos, Carlos II.
ITINERARIO MONUMENTAL
CASA CISNEROS
Plaza de la Villa, 4.
Casa-palacio, construida en 1537 por Benito Jiménez de Cisneros, sobrino del Cardenal, es una de las pocas obras de estilo plateresco que se conservan en Madrid. Estuvo preso Antonio Pérez ministro de Felipe II y vivió el Duque de Rivas.
La fachada a la calle del Sacramento es la más interesante. En 1909, el Ayuntamiento hizo una gran reforma a cargo del arquitecto Luis Bellido en 1910-14, la anexionó a la casa de la Villa por un pasadizo alto. Contiene mobiliario de estilo castellano y un excelente techo artesonado en el salón de Tapices flamencos del S. XV.
DESCALZAS REALES
Plaza de las Descalzas, 3.
Antes fue Palacio del Tesorero de Carlos I. Sólo queda el zaguán.
Fue fundación de Doña. Juana de Austria, hermana de Felipe II, la que eligió el palacio de D. Alonso Gutiérrez para adaptarlo al Convento de Franciscanas Descalzas de Santa Clara, de gran pobreza y humildad. La fundación comprendía también un orfanato para niñas en el mismo edificio, una tahona y la Casa de la Misericordia, que acogía a religiosas y sacerdotes ancianos.
La transformación del palacio a convento fue obra del arquitecto Antonio Sillero y J. B. De Toledo del 1556-59, que siguió el estilo protorrenacimiento toledano.
La iglesia, con fachada herreriana, será posterior, obra de Juan Bautista de Toledo, a quien Felipe II hizo venir de Nápoles para su realización, y en ella intervino también Juan Gómez de Mora, ya en el S. XVII.
Doña. Juana fue madre del rey Don Sebastián. Su hermana María, emperatriz de Alemania, también se retiró al monasterio, al igual que su hija doña Margarita, la que no quiso casarse con Felipe II, ya viudo de María Manuela de Portugal, de María Tudor, de Isabel de Valois y de Ana de Austria. La monja emperatriz se enclaustro aquí después de haber dado dos emperadores a Alemania, una reina a Francia, otra reina a España, quince archiduques a la Casa de Austria. Los restos de doña Juana reposan bajo la estatua orante esculpida por Pompeyo Leoni.
El conjunto es muy valioso, pues se trata del único ejemplo que hay en Madrid de la terminación del período ojival y de la plenitud del Renacimiento. Este convento tiene gran interés artístico, ya que guarda en su interior múltiples obras. Destaca su magnífica colección de tapices del S. XVII de Taes y Geubels sobre cartones de Rubens. Pinturas de Zurbarán, Tiziano y Brueghel el Viejo. Ello es debido a que en él ingresaron damas de la alta alcurnia, que hacían donaciones, al igual que lo hicieron los huéspedes de honor que pasaban largas temporadas en su recinto.
IGLESIA DE SAN GINÉS
C/ Arenal, 13.
La capilla del Santo Cristo es una de las más antiguas de Madrid, levantada entre 1651-59 sobre los restos de una iglesia visigoda o mozárabe. La capilla es de una sola nave, con pequeña cúpula en el crucero. La parroquia es de tres naves y amplias capillas laterales de planta cuadrada, crucero y cúpula. El interior sufrió una importante reforma den el S. XVIII.
PUERTA DEL SOL
La Puerta del Sol surge en época muy próxima al S. XV. Con anterioridad formaba parte de una de las zonas más pobladas del “arrabal”. En 1478 ya existía, parece ser que su nombre lo debe a la posición hacia oriente que tenía, aunque según León Pinelo, la denominación obedecería a un castillo que allí se construyó, con un sol pintado encima de la puerta, durante la guerra de las Comunidades, en 1520.
La primera descripción de la Puerta del Sol data de 1539, en que fue de nuevo construida. Esta no tenía carácter monumental, sino defensivo y la muralla de Felipe II será demolida por quedar dentro de la ciudad.
Durante casi tres siglos va a ser núcleo central de la Villa y lugar de máxima actividad social. De ella partían las procesiones y era el sitio crucial para acontecimientos cortesanos, como la entrada en 1570 de la princesa Ana de Austria, esposa de Felipe II, por cuyo fue engalanada la plaza, o acontecimientos históricos, como la carga de los Mamelucos en el 2 de Mayo. En 1814 se proclamaba a Fernando VII, y en 1820 se recibe a Riego. La historia de España y la de Madrid, pasan siempre por el punto neurálgico de la Puerta del Sol. Ventura Rodríguez dice de ella que “es el lugar más concurrido de Madrid”, aún en nuestros días, sus palabras siguen siendo acertadísimas.
Durante la época más antigua, la plaza debía tener un aspecto bastante diferente del de ahora, en ella estaban el Hospital de Corte e Iglesia de Ntra. Sra. de la Victoria y la Capilla de la Soledad.
En 1761, el edificio es creado como Casa de Correos, cuyo arquitecto fue Jaime Marquet. Pero su actual perfil lo debe a las leyes desamortadizadoras; éstas hicieron que se demolieran los conventos, y Silvestre Pérez, en tiempos de José Bonaparte, presentó el proyecto de agrandar la calle del Arenal para hacer un gran paseo que enlazara en el Palacio Real; esto no se llevó a cabo, pero sí quedó latente la iniciación a la renovación y modernización de la plaza.
En 1857 se presentan innumerables proyectos para la reforma, aprovechando el proyecto de los ingenieros Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer. Sólo se conservaría la Casa de Correos, y lo demás sería de nueva edificación. La plaza quedaría, en fin, con forma semi-elíptica y las obras se dieron por terminadas en noviembre de 1862.
Gran tradición en la Puerta del Sol tendrá la fuente Mariblanca, que medía cinco metros de altura y era culminada por la alegoría de la fe, más conocida por la Mariblanca.
En 1838 fue demolida, y el pilón y la Mariblanca fueron llevados a la Plaza de las Comendadoras. Hoy se encuentra en uno de los laterales de la Puerta del Sol.
En 1986 es reformado mezclando los conceptos de bulevar para el tráfico y plaza peatonal en el área semicircular, diseñando todo el mobiliario urbano uniendo el moderno con el antiguo y adecentando fachadas.
CONVENTO DE LA ENCARNACIÓN
Plaza de la Encarnación.
Fue fundación de Doña. Margarita de Austria-Stiria, esposa de Felipe III, para orden religiosa de agustinas Recoletas. Su arquitecto fue Juan Gómez de Mora, quien lo edificó en 1611, en estilo post-herreriano madrileño. Este arquitecto creará un tipo de fachada en este convento, tomando como modelo la iglesia de San José de Ávila, obra de su tío Francisco de Mora, la cual servirá igualmente de modelo para numeroso templos madrileños posteriores y formará escuela en las iglesias Carmelitas.
La iglesia destaca por la planta de cruz latina, la nave y cúpula sobre el crucero.
En 1767 fue restaurado por Ventura Rodríguez, tras las consecuencias de un incendio. La fachada es de triple arcada de ingreso, con ventanas y escudos alternados en la parte alta. Su interior es de gran riqueza, con pinturas, imágenes y objetos de notable valor. Otro elemento de interés será la Lonja o patio de acceso, que a partir de entonces se va a convertir en una característica de las iglesias madrileñas.
LA PLAZA MAYOR
Sobre la Plaza del “Arrabal”, Felipe II quiso hacer una gran plaza más moderna. Pidió para ello proyectos a Juan de Herrera pero fueron aprobados los del arquitecto Juan Gómez de Mora, quien dio comienzo a la edificación en el año 1616, dándose por concluida la obra en 1619.
Gómez de Mora hubo de ajustarse al único edificio que existía, que era el de la Casa de la Panadería de Sillero. Con gran sabiduría supo armonizar todo el conjunto, en el que podían alojarse 3.700 vecinos, en 136 casas con 437 balcones.
En su origen, el color de las fachadas fue rojo, más tarde conoció el blanco, y en la actualidad la Plaza Mayor ostenta en sus viviendas el color rojo. La forma de la plaza sería rectangular, como correspondía a la nueva plaza de una ciudad barroca.
Esta plaza tuvo desde el primer momento un carácter municipal y popular, destinándose a la contemplación de actos públicos habituales, aquí se ejecutó a condenados famosos (el marqués de Siete Iglesias), y se quemaban los herejes condenados por la Inquisición. Curiosamente, el uso de balcones no era exclusivo de los inquilinos de la vivienda, sino que estos se hallaban obligados a cederlos a invitados reales o bien para ser vendidos como localidades por el Concejo (Ayuntamiento).
Las casas eran de alquiler, y de los dos edificios principales, uno era la Casa de la Panadería, en cuyos bajos estaba instalada la panadería de la Villa, mientras en la planta principal existían espléndidos salones y un gran balcón desde el cual los reyes podían presenciar los espectáculos 1ue en aquel recinto se celebraban.
Frente a ésta, la Casa de la Carnicería, y bajo los soportales, diferentes vendedores de cáñamo, sedas, hilos y muchos más comerciantes, lo que hizo que, al igual que la Puerta del Sol, fuera éste un lugar muy concurrido de Madrid.
Tres incendios sufrió la Plaza Mayor: en 1631, 1672 y 1790. Por ello hubo de ser restaurada sucesivas veces, y se promulgaron ordenanzas contra incendios, las primeras que existieron en Madrid.
La Plaza Mayor ha sido marco de numerosos acontecimientos: desde la fiesta de los toros, ferias y otras fiestas populares, a la beatificación de San Isidro. Allí fue decapitado el orgulloso D. Rodrigo Calderón; también se celebraron numerosos autos de fe y la fiesta por la canonización de San Isidro, San Felipe Neri, Santa Teresa de Jesús y San Francisco Javier, en 1622, lo que motivó una justa poética en la que intervinieron Guillermo de Castro, Calderón de la Barca y Lope de Vega.
Famosas fueron las fiestas por la llegada a Madrid del Príncipe de Gales en 1623, para casarse con la infanta Doña. María de Austria, hermana de Felipe IV, matrimonio que no se llegó a realizar. También se celebraron las fiestas de proclamación de los reyes, desde Felipe IV a Isabel II.
Una de las innovaciones más recientes fue la colocación de la estatua ecuestre de Felipe III, obra de Juan de Bolonia y Pietro Tacca y que quedó instalada en este lugar, en el año 1847, a iniciativa de Ramón de Mesonero Romanos.
El carácter de la Plaza Mayor no se ha perdido aún con el pasar de los años. Los madrileños siguen acudiendo puntualmente todas las Navidades a recorrer los puestecillos que se colocan para la venta de objetos propios de la festividad. También se celebran espectáculos como los Festivales de España, las exposiciones de Filatelia, y en fin, es uno de los pocos lugares de la capital en donde el tiempo parece haberse parado.
PLAZA DE LA VILLA
La plaza de la Villa de Madrid tiene gran solera. Desde ella se gobierna la Villa desde tiempo inmemorial.
La iglesia de San Salvador, situada en la esquina de la calle Mayor con la de Señores de Luzón, tenía un gran atrio a donde acudían a reunirse los vecinos para discutir lo relativo a la vida comunal.
En 1346, Alfonso XI nombró un “regimiento” formado por 12 regidores que representaban a los vecinos. Nace así el Ayuntamiento de Madrid, del que hay noticias escritas desde 1464.
Estos regidores se reunían también en el atrio de la Iglesia de San Salvador, y al derribarse ésta en 1559, con motivo del ensanche de la calle Mayor, decidieron construir ya un edificio para sus reuniones. En la actualidad, la plaza es irregular y tiene a cada uno de los lados la llamada Casa de la Villa, actual Ayuntamiento, la Casa Cisneros, y la Casa de los Lujanes, en tanto que el cuarto lado es el que da a la calle Mayor.
Es uno de los rincones más bellos y mejor conservados de la geografía madrileña.
CASA DE LA VILLA
Plaza de la Villa, 5.
Sobre un solar propiedad del Municipio, se comienza en 1664, con proyectos de Gómez de Mora; fallecido éste, se hace cargo de la obra José Villarreal, y más tarde Teodoro de Ardemáns, pero siempre respetando los proyectos de aquél.
Su fachada es típica del clasicismo madrileño del S. XVII, inspirada en El Escorial: sencillez de líneas, torres en los ángulos rematadas por agudos chapiteles.
En 1789, Juan de Villanueva realiza una serie de renovaciones, como es el gran balcón que da a la calle Mayor.
La doble función de Casa Consistorial y cárcel, hará que el edificio tenga dos puertas a la calle, característica curiosa para una construcción de este tipo. El interior alberga zonas de gran interés: la escalera principal, el patio de cristales, distintos salones y la antigua capilla.
COLEGIO IMPERIAL hoy en día el Instituto de San Isidro.
C/ de los Estudios.
Desde la segunda mitad del S. XVI existe “El Estudio de la Villa”, (donde entre otros estudió Cervantes) bajo dependencia del Concejo Municipal. En 1572, al lado de éste, los jesuitas fundaron un Colegio, en principio modesto, pero que iría ampliándose con el tiempo. En 1592 se iniciaron las obras del actual edificio, parece ser que con proyectos de Francisco de Mora, y se terminaron en 1601.
Pero será en 1603 cuando comenzará su auge, debido al legado que dejó al Colegio Doña. María de Austria, hermana de Felipe II, al morir. Entre otras cláusulas del testamento, una era la de que a partir de entonces se llamaría “Colegio Imperial”, y la otra, la edificación de una gran iglesia cuyas obras dieron comienzo en 1622. Este colegio alcanzó fama y llegó a contar con alumnos destacados, como Lope de Vega, Góngora y Quevedo.
Más tarde, cuando fueron trasladados los restos de San Isidro y de su esposa, Santa María de la Cabeza, el Colegio pasaría a ser parte de la antigua Catedral de San Isidro.
COLEGIATA DE SAN ISIDRO o ANTIGUA CATEDRAL
C/ Toledo, 37 y 39.
Se inician las obras en 1622, sobre trazas de Pedro Sánchez. En 1633 continúa la obra el Francisco Bautista, y en la fachada parece que participó también Pedro de la Torre. Construida por expreso deseo de María de Austria, para lo cual a su muerte dejó un cuantioso legado a los jesuitas.
Construida según el modelo de la iglesia del Gesú en Roma. La iglesia está concebida en estilo barroco, según la traza monumentalista de Francisco Bautista.
La planta es de una sola nave con crucero y capillas laterales, algunas de las cuales se comunican entre sí, característica que es singular en Madrid. Su cúpula fue la primera en construirse, de acuerdo con las trazas de Fray Lorenzo de San Nicolás. En 1768 fue reformada por Ventura Rodríguez.
En febrero de 1769 se trasladó allí el cuerpo de San Isidro Labrador, así como el de su esposa, Santa María de la Cabeza.
Los restos fueron trasladados en virtud de la grandeza del edificio y su situación en el centro de la Corte. Por una disposición de Carlos III se separa la antigua iglesia del Colegio Imperial, de la institución docente. Fue catedral desde 1885-1991
En la actualidad es Colegiata ya que la Catedral de Madrid se halla en el edificio neogótico cercano al Palacio Real, concebido para dicha función y que durante muchos años desempeño en su lugar este Templo..
MINISTERIO DE AA. EE. o PALACIO DE SANTA CRUZ antes Cárcel de Corte
Plaza de la Provincia, 1.
Fue construida entre los años 1629 y 1634 por Juan Gómez de Mora y, aunque empezó a funcionar como presidio una década antes de que fuese terminada, no cobraría verdadera fama hasta el S. XIX, momento de la estancia del famoso bandolero madrileño Luis Candelas.
El arquitecto Cristóbal Aguilera trazó los planos de esta edificación basada en la simetría de dos patios es de planta es rectangular, de composición simétrica en torno a dos patios cuadrados cuyo eje central da lugar al triple acceso, el vestíbulo, la gran escalera y la antigua capilla., siguiendo la tradición de diseño del Alcázar y el Palacio de Muguruza de Asuntos Exteriores. La fachada principal es también simétrica, de gran horizontalidad y líneas sencillas, rota por las típicas torres en ángulos rematadas en agudos chapiteles.
LAS CALATRAVAS o (Convento de la Concepción)
C/ Alcalá, 25.
Las religiosas Comendadoras de Calatrava huyendo en 1629 de las penurias que acosaban a la comunidad de Almonacid de Zorita, se trasladarían a Madrid y más tarde ocuparían dependencias en este convento, construido por Fray Lorenzo de San Nicolás entre 1670 y 1678. La iglesia, que perteneció a la famosa orden militar de Calatrava, era el lugar donde se armaba a los caballeros de esa distinción, y es ahora escenario barroco con importante retablo de Churriguera. Es interesante la cúpula, de amplias dimensiones, con tambor provisto de cuatro ventanas abiertas y cuatro cegadas, separadas por pilastras pareadas.
CASA DE CERVANTES
C/ Cervantes, 2.
Modesta edificación del S. XVII donde vivió el autor del Quijote.
CASA DE LOPE DE VEGA
C/ Cervantes, 11.
Casa de dos plantas y buhardilla, en ladrillo visto, con huerto posterior, edificada en 1610 en la entonces c/ Francos. Restaurada, conserva el oratorio, el estudio, el estrado, el aposento del dramaturgo, el de sus hijas, el de los invitados, el corredor, la cocina y el huerto. Es Monumento Nacional.
CASA DE QUEVEDO
C/ Lope de Vega, 17.
Típica vivienda del S. XVII madrileño.
PUENTE DE SEGOVIA
C/ Segovia a Glorieta del Puente de Segovia, sobre autovía M-30.
Es el puente más antiguo de Madrid. Construido en 1582, daba paso sobre el río Manzanares, al camino de Segovia y era uno de los principales accesos a la Villa y Corte en el S. XVI. Tiene nueve ojos con arcos de medio punto almohadillados. Por su pureza de líneas y sobriedad se atribuye a Herrera. Con las reformas de 1955-60 y los enlaces con la autovía M-30 perdió gran parte de su bella armonía.
IGLESIA Y COLEGIO DE SAN ANTÓN
C/ Hortaleza, 63.
De finales del S. XVII, la planta de la iglesia es una curiosa muestra del barroco de Pedro de Ribera. La fachada es neoclásica. Alberga un enorme lienzo de Goya. La última comunión de San José de Calasanz.
MADRID DE LOS BORBONES
SEMBLANZA HISTÓRICA de la CASA DE BORBÓN
Felipe V será el primer monarca de la Casa de Borbón. Su reinado gozará de una gran influencia francesa, pues será el mismo Luis XIV quien tendrá parte principal en su designación como rey. Casado con María Luisa de Saboya, y muy jóvenes ambos, tendrán como consejera a la princesa de los Ursinos, que impondrá las directrices del Rey Sol. Cuando la reina muere, el rey se casa con Isabel de Farnesio, de la familia de los duque de Parma, quien cambia la influencia francesa por la italiana, y siendo como era mujer enérgica, será prácticamente la que lleve las riendas de la corona.
En la época de los primeros borbones se fundarán la Real Fábrica de Tapices, las Reales Academias de la Lengua, de la Historia y de la Medicina, la Biblioteca Real, y se preparan los primeros planos para la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Fernando VI, hijo de Felipe V, será un rey muy querido para los españoles. Casado con Bárbara de Braganza, por la que sentía un amor sin límites, constituye el ejemplo del rey preocupado por el bienestar de su pueblo, con una idea ante todo: la paz. En este período, libres ya de toda influencia extranjera, las guerras serán zanjadas por expreso deseo del rey. Bajo su reinado, el país conoce un tiempo de prosperidad, en la Corte no hay derroches, y todos los historiadores coinciden en afirmar que fue un rey muy querido por pueblo.
Mano derecha del rey será en este tiempo el marqués de la Ensenada, quien fomentó la industria y la agricultura; pero su mayor acierto fue el impulso dado a la Marina, a la que se devolvió la categoría que había tenido en siglos anteriores. Será con Fernando VI cuando se cree definitivamente la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Carlos III, hermanastro de Fernando VI, hijo de Isabel de Farnesio y el rey de Nápoles, en el momento del fallecimiento de Fernando VI, será el mejor rey de estos primeros Borbones.
Venido de Italia, trae nuevas ideas y se rodea de ministros extranjeros que no agradan al pueblo. Ello unido a una serie de normas, como el uso del espadín en vez de la espada, o la prohibición de pasear los cerdos por las aceras, van caldeando el ambiente en su contra como fue el caso del motín de Esquilache por la prohibición de llevar la capa larga y el sombrero ancho. El tema hace que los madrileños se amotinen y Carlos III habrá de ceder. Esquilache fue destruido y los españoles pueden llevar el vestido que prefieran. Al mismo tiempo, entre la aristocracia se está buscando una vena de autenticidad.
Carlos III tendrá como hombres de confianza a Aranda, Campomanes y Floridablanca; su política acometió algunas reformas en la industria y en la agricultura. Casado con Maria Amalia de Sajonia, ésta murió a los dos meses de residir en Madrid, pero el rey no se volvió a casar y, ante el asombro de su pueblo, permaneció viudo veintiocho años, hasta su muerte.
PUENTE DE TOLEDO Entre Paseo de la Virgen del Puerto y la Avenida. del Manzanares.
Obra de Pedro de Ribera (1715), sustituye a otro anterior, varias veces derrumbado y que era uno de los pasos estratégicos a Madrid desde el S. XVII. Tiene nueve ojos, separados por tambores con estilo de torres de fortaleza, que se rematan en balconcillos. En el centro, dos templetes con estatuas de San Isidro y Santa María de la Cabeza, esculpidas por Juan Ron. En los extremos aparecen llamativos ornamentos que nos descubren su etapa barroca. Es un puente con un modelaje ingenuo, como hecho con arena húmeda.
ERMITA DE LA VIRGEN DEL PUERTO
Paseo de la Virgen del Puerto.
El marqués de Vadillo, corregidor de Madrid, apadrinó el trabajo de Ribera y la ermita fue realizada en el año 1718 siguiendo un estilo barroco. El precedente de esta pequeña ermita se encuentra en las construidas por el arquitecto Carbonell para el Retiro.
La Ermita de la Virgen del Puerto estaba proyectada en un amplio conjunto formado por jardines, fuentes y viviendas.
PALACIO REAL
Plaza de Oriente.
El Palacio Real se alza sobre el anterior Alcázar.
El Alcázar, de origen árabe, fue habilitado tras la toma de Madrid por el rey Alfonso VI. Funciono como tal Palacio- Alcázar desde el S. XI hasta el 24 de diciembre de 1734, en que hubo un gran incendio que duro casi cuatro días y que destruyó gran parte del edificio.
El Alcázar árabe fue transformado en residencia durante la dinastía de los Trastámara, Enrique II, Juan II, y Enrique IV atraídos por la abundante caza en los bosques de Madrid y montes de El Pardo.
Sin embargo fue Felipe II quien lo amplió a Palacio Real, aunque anteriormente, Carlos V ya había comenzado su transformación, pidiendo proyectos a Luis de Vega, Alonso Covarrubias, etc. Estos proyectos los continuaron después Juan Bautista de Toledo, Juan de Herrera y Francisco de Mora.
Al extinguirse la Casa de Austria en 1700, la corona de España pasó a Felipe V, nieto de Luis XIV. Fue entonces el primer Borbón de la dinastía española.
Felipe V, realizó el Palacio de la Granja de Segovia entre 1719-1723, obra del arquitecto Teodoro de Ardemáns y embellecido por el italiano Filippo Juvara y Sacchetti, Ventura Rodríguez y Sabatini y el jardinero Esteban Boutelou.
En 1735, el rey encargó la construcción de un Palacio en el mismo lugar que estaba el Alcázar al arquitecto Juvara, pero al morir éste tomó la obra su discípulo Sacchetti, quien tuvo que reducir en una cuarta parte el proyecto de Filippo Juvara, por problemas materiales de espacio. Se puso la primera piedra el 7 de abril de 1738, día de en que la construcción del Palacio Real se iba a convertir en una obra grandiosa, que pretendía superar al propio Versalles.
El Palacio es una sólida construcción de estilo Barroco tardío y con influencias francesas e italianas. Tiene 870 ventanas, 240 balcones, 44 escaleras y 110 puertas.
Las estatuas que coronaban el edificio (con reyes desde Ataulfo a Fernando VI), fueron retiradas por temor a su gran peso y sustituidas por jarrones por una orden de Carlos III. Posteriormente se emplearon como ornamento de los alrededores del Palacio y en los Jardines del Buen Retiro.
En su proyecto y construcción intervinieron los arquitectos Juvara y Sacchetti, Ventura Rodríguez y Sabatini. En su obra y decoración intervinieron artistas españoles y extranjeros, entre los que cuentan Conrado Giaquinto, Juan Tiépolo, Rafael Mengs, etc.
El imponente edificio tiene planta rectangular, con unos 140 m. de lado, un gran patio central y cuatro cuerpos salientes en los ángulos. De estilo barroco clasiscista, sobre un zócalo almohadillado se alzan severos muros en los que, rítmicamente, se alternan enormes pilastras y columnas dóricas que se coronan con una balaustrada adornada por varias estatuas.
La fachada S (frente a la catedral de la Almudena) se halla coronada por un frontón y precedida por la Plaza de la Armería. La fachada E es el lado frontal a la plaza de Oriente. La fachada N, da a los jardines de Sabatini, trazados por el arquitecto F. García Mercadal durante los años 30 bajo la II República. La fachada O, sobre el campo del Moro, es la perspectiva más llamativa y se ve desde el alto de la c/ Bailén a la ribera del Manzanares.
Dos siglos de historia se reflejan en este palacio, que es uno de los mejores de Europa, así como sus porcelanas, tapices, muebles, armaduras y cuadros.
Actualmente continúa siendo Palacio Real, aunque no se habita como tal, sólo para las recepciones oficiales del actual jefe de Estado, el Rey. Una parte de sus dependencias se halla dedicada a Museo.
Palacio. Lo que fueron apartamentos reales hoy se destinan a las reacepciones de S. M. el Rey. Una monumental escalera conduce a las habitaciones de Carlos III. El Salón de Embajadores tiene una magnífica bóveda, con pinturas de Mengs. En la antecámara real, dos retratos de Goya: Carlos IV y María Luisa. El salón Gasparini es una pieza suntuosa, excepcional en su refinada decoración, al estilo rococó.
Dentro del área de habitaciones de Francisco de Asís, esposo de Isabel II, merecen la atención las sillas del llamado salón Amarillo. El comedor de gala de Alfonso XII sigue siendo hoy el lugar de los solemnes banquetes oficiales. Una joya especial es la riquísima colección de relojes que alberga el salón de Música, y que inició Carlos III en 1770.
El actual museo de tapices se ubica en lo que fueron habitaciones de la Reina María Cristina, madre de Alfonso XIII. Son notables la lámpara de la primera sala, salida de la Real Fábrica de La Granja, el mobiliario de estilo Isabel II, la amplia serie de retratos reales, los relieves en estuco, al estilo pompeyano, de la sala de los Espejos.
En el saliente izquierdo de la fachada a plaza de Oriente, más de veinte salas constituyen las habitaciones de Alfonso XII y su esposa Victoria Eugenia, últimos ocupantes reales del palacio, que abandonaron una mañana de 1931 camino del exilio. Es magnífico el salón del Trono, con una bóveda pintada por el Tiépolo en 1764 y su vistoso tapizado en rojo.
El museo de pinturas, bordados, porcelanas y cristalería se encuentra en el primer piso, en lo que fueron habitaciones de la hermana de Alfonso XII, la infanta Isabel. Presenta una muestra de objetos de este tipo pertenecientes a las familias reales de sumo interés. En pintura destacan un Bosco, varios lienzos de Rubens, otros tantos de Zurbarán, un San Pablo de El Greco, varios Goyas, el retrato del Conde-Duque de Olivares.
La biblioteca fue fundada por Felipe V y consta de más de 150.000 volúmenes, entre ellos algún incunable y manuscritos de incalculable valor. La sala de Medallas muestra una colección de piezas que abarcan desde el S. XVI hasta hoy. En una última sala, el museo de Música expone excelentes instrumentos musicales, como varios Stradivarius, dos pianos reales, dos preciosas guitarras, etc.
IGLESIA DE SAN MARCOS
C/ San Leonardo.
Fue construida para conmemorar la batalla de Almansa, que aconteció el día de San Marcos y constituyó un gran triunfo para el rey borbónico Felipe V.
Es obra de Ventura Rodríguez, comenzada en 1749 y terminada en 1753. Su planta de cinco elipses y su fachada sencilla y convexa nos hablan de la influencia que sobre el maestro tuvieron los grandes arquitectos italianos Bernini y Borromini.
Su estilo se encuadra en el barroco clasicista italiano.
CASA DE LAS SIETE CHIMENEAS hoy (MINISTERIO DE CULTURA, S XI)
Plaza del Rey, 1.
Data de 1547. Su estructura original era de dos plantas rectangulares, con ventanas en la baja y los balcones en la alta, tejado a cuatro aguas y siete chimeneas. A finales del S. XIX se amplía longitudinalmente en planta, con adición de un cuerpo en L y portada pétrea a la c/ Infantas.
IGLESIA DE SAN MIGUEL o (IGLESIA PONTIFICIA)
C/ Santos Justo y Pastor.
Esta iglesia fue apadrinada por el infante don Luis Jaime de Borbón, que encargó los proyectos al arquitecto Teodoro Ardemans en el X. XVII y luego, en 1739 a Giacomo Bonavia se le encarga un nuevo proyecto
Destaca la fachada convexa, rematada por dos torres con originales chapiteles y frontón también curvo. La iglesia fue comenzada en 1739 y terminada en 1746, y constituye un valioso ejemplo del Rococó franco-italiano en Madrid. Es de destacar en ella su belleza interior, así como la originalidad de la planta, que tiene sus antecedentes en los maestros barrocos italianos.
SALESAS REALES
Plaza Salesas Reales.
Debe su fundación a la reina Bárbara de Braganza, esposa de Fernando VI, que se hizo construir un convento con sus huertas y jardines para su viudedad, aún cuando la reina no llegó a vivir en él, por morir antes que su esposo.
El edificio se construyó entre 1750 y 1757. Su arquitecto fue Francisco Carlier, quien trabajó en la iglesia hasta la cornisa y fue encargado del resto su ayudante, Moradillo, que realizó las torres, la cúpula y el frontón.
En 1861, con la Desamortización, el convento pasó a ser Palacio de Justicia y la iglesia fue destinada a parroquia. Son de destacar en su interior los sepulcros de Fernando VI y de se esposa Bárbara de Braganza, obra de Sabatini.
SAN FRANCISCO EL GRANDE
C/ Plaza de san Francisco.
La iglesia de San Francisco el Grande se asienta según la tradición donde habitó y tuvo su morada San Francisco de Asís, a finales del S. XII y se levanto una pequeña ermita luego convertida en iglesia y convento de Jesús y María.
La iglesia actual es un gran conjunto conventual que sustituyó al monasterio franciscano medieval y que fue construida por Francisco Cabezas entre 1761 y 1768 y por Antonio Pío, quien lo sustituyó para cerrar la cúpula, así como por francisco Sabatini, quien en el año 1784 realizó la portada convexa del templo. Goza este claustro, inaugurado en el reinado de Carlos III, de una planta central circular cubierta por una gran cúpula de 33 m. de diámetro y capilla mayor, y seis capillas cubiertas igualmente por cupulillas.
Actualmente alberga un museo con gran cantidad de obras de arte y es interesante la decoración interior realizada por los mejores pintores madrileños de diferentes épocas: destaca, en la primera capilla de la izquierda, la Predicación de San Bernardino de Siena al rey de Aragón, pintada por Goya (11781).
REAL CASA DE LA ADUANA o (Ministerio de Hacienda)
C/ Alcalá, 5-11.
Carlos III mandó construir este edificio como complemento al de la Plaza de la Leña.
La obra fue encomendada al arquitecto Sabatini y se realizó en 1761-69. Tanto su planta con tres patios como su alzado responden a las características de palacio italiano, lo que nos habla claramente de la formación italiana del maestro. Destaca el cuerpo inferior (sótano, bajo y entresuelo), en forma de gran zócalo almohadillado. En 1928 se amplió el edificio, utilizándose, para la nueva fachada, la portada del antiguo y destruido palacio de Torrecilla, obra de Pedro Ribera (1710).
REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE S. FERNANDO o PALACIO GOYENECHE
C/ Alcalá, 13.
Creada en el año 1752 por Fernando VI, comprendía las secciones de pintura, escultura y arquitectura.
El edificio fue construido antes, en 1724, por el arquitecto José de Churriguera, para residencia del banquero Juan de Goyeneche, dueño a su vez, del conjunto monumental Nuevo Baztán. La Academia de Bellas Artes de San Fernando, importante pinacoteca que cuenta con más de mil lienzos de las escuelas francesa, italiana, flamenca y española, lo adquirió en el año 1773 siendo reformado por Diego de Villanueva en 1774.Guarda una importante colección de pintura.
SAN ANTONIO DE LA FLORIDA
Paseo de la Florida.
Carlos IV encargó la construcción a Felipe Fontana, y aunque esta iglesia no tenía gran valor arquitectónico, sí lo tiene su interior, su cúpula fue decorada por Francisco de Goya, siguiendo el encargo del rey Carlos IV en 1792. La iglesia es de estilo neoclásico. Se inició en 1792 y fue acabada en 1797.
Su cúpula está decorada con frescos de Goya, con una representación del tránsito de San Antonio ante el pueblo de Lisboa. A pesar de esta temática religiosa, la riqueza del colorido y su espíritu civil convierten estos frescos en una estampa popular del pueblo y la sociedad madrileña de fines del XVIII. Las pinturas de los retablos son posteriores y fueron realizadas por Jacinto Gómez Pastor. Recientemente ha sido restaurada y fijadas e iluminadas las pinturas por el arquitecto Chueca Goitia. Sus pinturas aparecen en todas las bóvedas, lunetos y cúpula central, y son de gran interés por lo avanzado de su composición, temática y técnica. Actualmente la iglesia de San Antonio de la Florida está destinada a Museo y a PANTEÓN DE GOYA (con el cuerpo sin cabeza del pintor).
TEATRO REAL
Plaza de Oriente, 5.
En sus orígenes, esta zona quedaba fuera de la muralla árabe, y allí se encontraban las Fuentes del Arrabal, también llamadas Caños del Peral por ser unos lavaderos públicos.
Desde 1704 se comenzó a habilitar como teatro al iniciarse por aquellos días las obras del Teatro Real, por orden expresa de la reina Isabel II. En principio fue teatro de la ópera, hasta 1965, en que queda como Sala de Conciertos, Escuela Superior de Arte Dramático y Conservatorio. Su extraño diseño en hexágono irregular se debe a la necesidad de conformarlo a la traza general de la plaza de Oriente. La sala tiene forma de herradura, con la caja del escenario como un gran espacio rectangular. Estuvo cerrado desde 1926 a 1966. Sigue un estilo neoclásico. En la actualidad está dedicado a Teatro de la Ópera.
CUARTEL DEL CONDE-DUQUE
Conde Duque, 9.
Fundado en el año 1720 por Felipe V, fue construido entre 1720-22 para alojamiento del cuerpo de guardias de Corps, y lo erigió Pedro de Ribera sobre un solar que con anterioridad había ocupado el Palacio del Conde-duque de Olivares.
Es un edificio inmenso que ofrece en su portada una versión de exacerbado barroquismo y posee tres grandes patios y realizado con austeridad interna pese a la decoración de los óculos de la primera planta y a la espléndida portada barroca. En la actualidad pertenece al Ayuntamiento de Madrid con biblioteca, hemeroteca y otros muchos usos.
MUSEO MUNICIPAL antes HOSPICIO DE SAN FERNANDO.
C/ Fuencarral, 78.
Construido entre 1720 por Ribera para Hospicio, bajo el patrocinio del rey Felipe V.
De línea equilibrada conjugando líneas generales de gran sencillez con la profusión ornamental de una portada, esculpida por Juan Ron. Sin embargo, Ribera vuelve a emplear la solución de decorar el edificio con una hermosa portada de granito. Concebida como portada retablo, está presidida por la imagen de San Fernando y a ambos lados de la puerta, sendos cortinajes que se recogen.
Es un bello ejemplo del Barroco madrileño del S. XVIII. Monumento Nacional.
Hoy está dedicado a la historia de la ciudad, con profusión de documentos y maquetas, entre las que destaca la que reproduce Madrid en su estado a comienzos del S. XIX.
PASEO DEL PRADO.
Esta zona, desde la Edad Media, había sido lugar de paseo y reunión, ya que por allí atravesaban los caminos que conducían al santuario de Atocha y a la iglesia de San Jerónimo, bordeados de huertas con frondosos árboles y numerosos arroyos.
Es con la construcción, en tiempo de los Asturias, del Palacio del Buen Retiro cuando comienza a remodelarse el urbanismo de estos contornos. Pero será con Carlos III cuando se produzca el cambio fundamental, siendo ministro el conde de Aranda.
Siguiendo los proyectos de ventura Rodríguez y José de Hermosilla, se trata de realizar un gran paseo, cerrado por un lado con el edificio del Museo de Ciencias Naturales y el Jardín Botánico. En la parte central, las grandes fuentes monumentales: Fuente de la Alcachofa (hoy trasladada al Retiro), Fuente de Neptuno, las Cuatro Fuentes, Fuente de Apolo y Fuente de la Cibeles. Todas ellas son proyectos de Ventura Rodríguez.
MUSEO DEL PRADO
Paseo del Prado.
Construido por Juan de Villanueva en 1785 para Museo de Ciencias Naturales, es acaso el mejor edificio neoclásico madrileño. Se organiza en tres cuerpos autónomos unidos por dos largas galerías y su composición es de gran elegancia interna. Posee asimismo un desarrollo lineal que intentó conformar una nueva fachada urbana al Paseo del Prado. Tras la inauguración del Jardín Botánico, inmediato a él, llevada a cabo en 1781 y ligado al proyecto de crear un Observatorio Astronómico (1790), el Museo del Prado se diseñaría para que sirviera como sede de la más alta representación de la ciencia y la cultura españolas.
La invasión napoleónica y la guerra de la Independencia daría al traste con el proyecto original.
En la fachada central se halla la estatua de Velázquez, obra del escultor Aniceto Marinas. En la fachada norte o de Goya, obra de don Mariano Benlliure y en la fachada meridional o de Murillo. El frontón dórico central de este edificio y las galerías acristaladas que posee son de los mejores exponentes del neoclásico español. El Museo, que sería inaugurado en 1819 como pinacoteca, conocería en 1914 y 1956, respectivamente, obras e importantes ampliaciones. Es conocido popularmente como Museo de Pinturas.
El Museo del Prado es la mejor pinacoteca en pintura de los S. XV a XIX.
Posee obras de pintores españoles como: Velázquez, Goya, El Greco, Juan Bautista Maino, José Ribera, Zurbarán, Murillo, Carreño, y de otras escuelas: Flamenca (Van Eyck, Van der Weiden, Memlimg, El Bosco, Rubens, Van Dyck). Holandesa (Rembrandt, Ruysdael). Alemana (Durero, Lucas Granach el Viejo). Italiana (Botticelli, Bellini, Rafael, Correggio, Parmigianino, Giorgione, Tiziano, Tintoretto, Veronesse, Caravaggio, Lucas Jordán, Tiépolo). Inglesa (Reyunolds, Gainsborough). Francesa (Poussin, Claude Lorrain, Wateau).
PALACIO DE VILLAHERMOSA
Plaza de las Cortes, 6. Paseo del Prado, Carrera de San Jerónimo.
Construido por Antonio López Aguado en 1805, es un majestuoso edificio en el que se advierte la influencia de Villanueva. Recientemente sufrió una desgraciada remodelación interna para ser adaptado como entidad bancaria. En la actualidad forma parte de los edificios “filiales” del Museo del Prado y en él se instaló la colección de arte del barón Thyssen, una de las colecciones privadas más importantes del mundo. Reformado en 1970-75, sólo se dejó la fachada y sus ventanales
REAL JARDÍN BOTÁNICO
Plaza de Murillo, 2.
Fundado en 1781 por Carlos III, surge como consecuencia de las ideas de la Ilustración, queriendo formar un conjunto cultural con el vecino museo de Ciencias Naturales y el Observatorio Astronómico. Tanto Carlos III como Floridablanca se preocuparon de organizar expediciones científicas a diferentes partes del mundo y así consiguieron la mejor colección de plantas exóticas de Europa.
Realizado siguiendo los proyectos de Juan de Villanueva, tiene una entrada principal por el Paseo del Prado, dotada de una puerta monumental del mismo arquitecto, a quien también se deben los proyectos del pabellón que hacía de invernadero y que está situado en la terraza más alta de las tres que forman el jardín. Completaba la obra una biblioteca, en la que todavía se conservan volúmenes de gran valor.
LA PUERTA DE ALCALÁ
Plaza de la Independencia.
Construida como arco triunfal en honor a Carlos III, sustituyó a la que existía en el mismo lugar y que había sido levantada en honor de Margarita de Austria. Realizada siguiendo los planos de Sabatini, es un solo cuerpo, con cinco puertas. Toda ella está edificada en granito y piedra de Colmenar, con doce columnas semejantes a las que ideara Miguel Ángel para el Capitolio romano, de formas sencillas, la fachada exterior es la más decorada.
Los trofeos militares y figuras de niños, así como el escudo de armas que decoran la parte superior, son obras de Francisco Gutiérrez, el resto de la ornamentación escultórica es de Roberto Michel. En el frontispicio se lee una inscripción latina que dice en su traducción “Reinando Carlos III, año 1778”.
OBSERVATORIO ASTRONÓMICO
En la zona sur del Parque del Retiro.
Joya del neoclasicismo madrileño. Fue diseñado en el año 1790 por Juan Villanueva, por encargo de Carlos III. Dispone este edificio de un pórtico corintio y un templete superior jónico de gran elegancia compositiva. En su interior se expone una reproducción del astrolabio utilizado por Felipe II, que se conserva en nuestros días en El Escorial. La expresada fachada principal de esta edificación, orientada a mediodía, es seguramente una de las mejores composiciones dieciochescas de que dispone Madrid.
CENTRO DE ARTE REINA SOFÍA (CARS)
C/ Santa Isabel, 52.
Fue construido durante el reinado de Carlos III para Hospital General, entre 1776-81 y su traza corrió a cargo de Francisco Sabatini.
La muestra que hoy conocemos es una pequeña parte del proyecto original, que en su concepción recordaba al monasterio de El Escorial, con cinco patios a los que se añadían otros dos, encuadrando la iglesia, de cruz griega, rematada por una cúpula monumental. Sólo se llevó a cabo un ala del proyecto, conjugando el barroco italiano con la tradición escurialense. El proyecto de Sabatini fue enviado a París para que sirviera de modelo al Gran Hospital de la capital francesa. El Gran Hospital estuvo unido a la facultad de Medicina, entonces ubicada en la misma c/ Santa Isabel.
En 1986 el Ministerio de Cultura rehabilitó el complejo bajo la dirección de Antonio Fernández Alba, convirtiéndolo en el centro cultural y artístico que lleva el nombre de S. M. la Reina.
MINISTERIO DE AGRICULTURA
Paseo de Infanta Isabel, 1.
Es uno de los edificios oficiales de Madrid.
Fue construido en el año 1893 por Ricardo Velázquez Bosco con la colaboración de Zuloaga. El pórtico de entrada lo forman ocho columnas corintias pareadas, sobre un basamento de igual altura que la primera planta, adornado con dos cariátides que representan la Industria y el Comercio. Un sólido ático remata el edificio con tres grupos esculpidos por Querol. El edificio está decorado por Zuloaga (azulejos), Ferrant (pinturas) y Domínguez (esculturas). para servir de sede al Ministerio de Fomento y, como en la mayor parte de las obras de este arquitecto, las fachadas se enriquecen con materiales de diversos colores y aplicación de azulejos decorativos.
MUSEO ETNOLÓGICO
Alfonso XII, 68 y Paseo de la Infanta Isabel, 11.
Fue denominado primero Museo Antropológico y su construcción se debió a la iniciativa de un médico, el doctor Pedro González y Velasco, quien invirtió en esta edificación toda su fortuna.
Desarrollado sobre un solar en esquina, consta de una gran sala cubierta por estructura metálica y cristal, a la que se adosan dos alas que siguen la alineación de las calles y un pórtico neoclásico en el chaflán.
La fachada, neoclásica, es un pórtico de orden jónico con frontón triangular. Alberga una interesante colección de piezas primitivas de los cinco continentes y una excelente biblioteca etnológica y antropológica.
ATENEO CIENTÍFICO, ARTÍSTICO Y LETERARIO DE MADRID
C/ del Prado, 21.
De 1884, su fachada de piedra de sillería, cubiertas de teja y cristal, escaleras a la francesa con balaustrada de hierro, salón de actos al estilo neogriego.
El Ateneo, fundado en 1829, tenía como fin primordial la formación de una sociedad patriótica y literaria para la comunicación de las ideas, el cultivo de las letras y de las artes, el estudio de las ciencias exactas, morales y políticas y contribuir en cuanto estuviese a su alcance a propagar las luces entre sus ciudadanos. Tres premios Nóbel ha contado su junta de gobierno: Cajal, Benavente y Echegaray, presidida por figuras como Valle-Inclán, Unamuno y Azaña.
Importantísimo y vivo centro cultural hasta la Guerra Civil, aquí expuso Einstein su Teoría de la Relatividad en 1913, aquí se votó en los años 30 para decidir sobre la existencia de Dios, y en él se enseñó por primera vez lengua rusa en España, el profesor era el embajador del Zar.
FUENTE DE CIBELES
Paseo del Prado.
Realizadas sobre los dibujos de Ventura Rodríguez en el año 1781, como focos del gran proyecto de ordenación del llamado Salón del Prado. En la estatua de Cibeles aparece la diosa majestuosamente sentada sobre un carro del que tiran dos leones. Se trata de una figura tallada en piedra blanca de Colmenar realizada por Roberto Michel y Francisco Gutiérrez, autores respectivamente de los leones y de la cariátide de la diosa.
A finales del S. XIX se añadieron a esta escultura las figuras de los amorcillos que arrojan agua sobre la amplia taza.
FUENTE DE NEPTUNO
Paseo del Prado.
Proyectada por Ventura Rodríguez, realizó esta obra Juan Pascal de Mena, a partir de 1780, como parte del gran proyecto de la zona del Prado
Neptuno, el dios de las aguas en la mitología clásica, fue diseñado empuñando un tridente, erguido sobre un carro en forma de caracola, del que tiran a subes caballos marinos.
FUENTES DE LA ALCACHOFA, LOS GALÁPAGOS Y MONUMENTO A ALFONSO XII
Centro del Parque del Retiro
Si nos situamos en pleno centro del Retiro, nos encontramos de frente el Estanque y el monumento a Alfonso XII. A la izquierda queda la Fuente de los Galápagos y a la derecha, la fuente de la Alcachofa que nos pone en contacto con el amplio jardín paisajista en el que se enmarcan el Palacio de Cristal y el de Velázquez.
La Fuente de la Alcachofa procede del conjunto diseñado por Ventura Rodríguez con destino al Paseo del Prado, en época de Carlos III.
La Fuente de los Galápagos, fue proyectada por Francisco Javier de Mariátegui en los tiempos de Fernando VII, y su primitivo enclave era la Red de San Luis (Gran Vía). Ambas fuentes fueron traídas al Retiro a finales del siglo pasado.
En uno de los lados mayores de El Estanque, se alza el monumento a Alfonso XII, producto de la colaboración de toda una generación de escultores. Diseñado por José Grases Riera, posee cierto parecido con los erigidos en Alemania al emperador Guillermo I, lo que levantó algunas suspicacias entre sus contemporáneos. Sin embargo, su pretenciosa concepción resultó seguramente, innovadora y deslumbrante para los madrileños de los primeros años de nuestro siglo.
PALACIO DE BUENAVISTA
Plaza de Cibeles.
Sería edificado en fachada de ladrillo rojo y frontón de piedra clara a finales del S. XVIII, según planos de Juan Pedro Arnal, para servir de residencia a Cayetana de Alba, quien expiraría sin haber visto terminado el proyecto.
En el año 1870, después de haber conocido diversos usos, sufriría este edificio la ampliación posterior de un nuevo cuerpo en torno a uno de sus grandes patios y se destinaría entonces a Ministerio de la Guerra.
PUERTA DE HIERRO
Glorieta de Puerta de Hierro, saliendo a la ctra. N-VI o autopista de la Coruña.
Daba entrada al Real Sitio de El Pardo y se construyó en 1751 durante el reinado de Fernando VI. Está formada por un arco de medio punto flanqueado por dos pilares y rematado por un frontón con el escudo real, adornado de trofeos a cuyos lados se disponen sendas esfinges.
PALACIO DEL MARQUÉS DE PERALES (HEMEROTECA NACIONAL)
C/ Magdalena, 10.
Responde a la arquitectura de las casas-palacios del primer tercio del S. XVIII. Es fundamental su portada, realizada por Pedro de Ribera, superponiendo balcón y puerta con una rica decoración y un gran dinamismo de formas y planos.
MADRID ROMÁNTICO O ISABELINO
SEMBLANZA HISTÓRICA del SIGLO XIX
En las primeras décadas del S. XIX, Madrid era una ciudad cerrada, mientras que otras ciudades europeas como Londres o París habían abandonado este cerramiento y se habían organizado como ciudades abiertas.
Con la vuelta a España de Fernando VII, las reformas urbanas eran imposibles de realizar, pues la Hacienda se encontraba en un estado muy precario para los proyectos costosos y ambiciosos que proponía el monarca.
Bajo el reinado de Isabel II, se opera en Madrid una transformación urbana de carácter burgués y progresista.
El urbanismo en este tiempo estará muy ligado a la arquitectura. Nada se construía sin antes recurrir a unos planes urbanísticos muy pensados.
Las reformas efectuadas cambian tanto en el interior o casco antiguo como en el exterior o extrarradio. AsÍ se realizaron reformas en la Puerta del Sol, como una necesidad pública y práctica para resolver los problemas de la circulación y se intentaba ampliar el casco para planear el ”Ensanche” de Madrid.
La primera idea de un futuro ensanche surgió en 1846, con Mesonero Romanos cuando se encontraba de regidor del Ayuntamiento Constitucional. A causa de la llegada a Madrid de burgueses adinerados procedentes de provincias y que comienzan a construir en esta ciudad sus palacetes, antes privativos de la nobleza.
La clase trabajadora, sin embargo, pensaba que debía asentarse en el extrarradio, formando núcleos de viviendas junto a fábricas y talleres. Además de esto, proponía la construcción de hospitales, mercados, mataderos, una cárcel nueva, una catedral, etc.
El crecimiento de la población de Madrid, a fines del S. XIX, había sobrepasado los cálculos previstos en años anteriores, de ahí que se pensara en la necesidad urgente de realizar algunas transformaciones urbanas que afectarían al interior de la ciudad con la creación de la Gran Vía y al exterior con la formación de la Ciudad Lineal, llevada a Cabo por Arturo Soria.
El proyecto de creación de la Gran Vía ya había sido planteado por Mesonero Romanos y Fernández de los Ríos años atrás, pero habrían de transcurrir aún varios años hasta que la idea hubiera de resurgir ante el acuciante problema del tráfico urbano y de la aparición de vehículos mecanizados.
LA PUERTA DE TOLEDO
Plaza de Toledo.
Esta Puerta fue la última construida en Madrid (1811-13) para recibir a las Cortes de Cádiz, aunque no fueron sus diputados quienes la atravesaron sino Fernando VII el Deseado. Es de sólida construcción, con tres huecos con laterales adintelados y un arco central. Las esculturas son de José Ginés.
PALACIO DEL CONGRESO DE DIPUTADOS
Plaza. de las Cortes, s/n.
Obra de Narciso Pascual y Colomer, responde a la concepción italiana de los palacios del Quattrocento, resaltando la fachada con un pórtico y frontón al modo clásico.
Los leones de la puerta están fundidos en bronce, obtenido de cañones atrapados a los moros, modelado del escultor Ponciano Ponzano. Se levantó sobre los terrenos que ocupaba el templo del Espíritu Santo, en el cual se reunían las Cortes entre 1834-42.
Fueron las Cortes Constituyentes de 1837 las que vieron la necesidad de disponer de un palacio especialmente diseñado con el fin de acoger las reuniones del Congreso, por lo que, en 1842, se comenzó la demolición de la iglesia y las sesiones, durante el tiempo que duraron las obras, se trasladaron al Salón de Bailes del Palacio de Oriente.
El edificio es de estilo neoclásico. En las molduras y capiteles del pórtico trabajaron los tallistas Francisco Pérez y José Caniche y los bajorrelieves del frontón son obra de Ponciano Ponzano.
BIBLIOTECA NACIONAL
Paseo de Recoletos, 20.
Se construyó para sustituir a la antigua Biblioteca Real, fundada por Felipe V en 1712. Su fondo es de 3.000.000 de volúmenes, a los que se suman los 120.000 nuevos que ingresan cada año, la sitúa como una de las más ricas bibliotecas del mundo. Su enorme colección de manuscritos, incunables y libros de valor incalculable hacen de ella una cita obligada para eruditos e investigadores.
El actual edificio fue comenzado en 1866, bajo la dirección de francisco Jareño y terminado por Antonio Ruiz de Salces en 1892.
Es el de mayor envergadura de los levantados bajo el reinado de Isabel II y uno de los primeros en España en emplear masivamente el hierro.
Este edificio ha albergado diversos organismos, desde el Misterio de Fomento al Museo de Arte Moderno. En la actualidad está casi todo ocupado por la Biblioteca Nacional, pero en las plantas bajas se sigue utilizando el recinto como salón de exposiciones.
En el edificio, de estilo neoclásico, destaca la entrada principal, rematada por un frontón con esculturas alegóricas, obra de Agustín Querol.
BANCO DE ESPAÑA
Paseo del Prado, 2 – Plaza de Cibeles – C/ Alcalá, 48.
Forma parte de ese paisaje urbano, corazón e imagen, de Madrid. En 1880 se estructura el Banco Nacional como centro emisor único de billetes y moneda para toda España, hoy mantiene ciertos cometidos pero depende del Banco Europeo.
El actual edificio se construyó para continuar las mismas funciones que habían desempeñado los bancos de San Carlos (1782-1829) y de San Fernando (1829-1846). Fue a partir de 1874 cuando Echegaray, como organizador del banco, le dio la categoría de único banco de emisión de moneda, aunque ya desde 1856 se le venía denominando Banco de España.
Los arquitectos Eduardo Adaro y Severiano Sáinz de la Lastra fueron los autores de los proyectos que realizaron en estilo neorrenacentista, con introducción de elementos decorativos de gusto francés. Las obras duraron de 1884 a 1891, si bien posteriormente se llevaron a cabo ampliaciones hasta ocupar toda la manzana formada por la calles de Marqués de Cubas, Los Madrazo, Alcalá y el Paseo del Prado. En la actualidad se ha realizado una nueva ampliación, que no desentona con el resto del edificio.
EL PALACIO DEL MARQUÉS DE SALAMANCA hoy Banco Hipoteacario
Paseo de Recoletos, 10.
El marqués de Salamanca, realiza el urbanismo del Bario de Salamanca y en él se hizo construir un palacio. Le encargó los proyectos al arquitecto Narciso Pascual y Colomer, que los realizó en estilo neorrenacentista, siguiendo el gusto por lo italiano del marqués. Fue el más rico y moderno palacio del Madrid de mediados del S. XIX. Constaba de un cuerpo único, con una puerta principal esculpida en mármol de Carrara.
Decoración de grutescos, cabezas y motivos de “Candelieri”. La verja que rodea el palacio también fue del diseño de Pascual y Colomer, con una puerta monumental que no se ha conservado y que daba paso a un jardín, también proyectado por el mismo arquitecto y, de igual modo, al gusto italiano.
Las obras duraron desde 1846 a 1850. El palacete ofrece una bonita imagen iluminada por la noche y en la actualidad está destinado como sede del Banco Hipotecario de España.
MONUMENTO A COLÓN o Jardines del Descubrimiento.
Plaza Colón.
Donde hoy se asienta el Centro Colón están estos jardines que conmemoran el Descubrimiento de América. El monumento a Colón, obra de Arturo Mélida y Jerónimo Suñol de 1885, convive con las macroesculturas de Vaquero Turcios, de la misma fecha que los Jardines y el Centro.
BOLSA DE MADRID
Plaza de la Lealtad, 1.
La Bolsa era nómada hasta su asentamiento en este lugar. El edificio es neoclásico, en el año 1886 inician las obras bajo dirección del arquitecto Enrique Repullés y Vargas, y fueron concluidas en 1893.
Su fachada principal organiza una gran escalinata hasta el pórtico, en el que seis columnas corintias sostienen un ático tras el que transcurre una galería porticada. El patio central de operaciones es de planta cuadrada y ábside semicircular, cubierto con bóveda de hierro y cristal.
MONUMENTO AL SOLDADO DESCONOCIDO DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA o el Obelisco del Dos de Mayo
Plaza de la Lealtad está formada por un ensanchamiento del Paseo del Prado y bordeada a la derecha por edificios dispuestos en semicírculo.
Este es uno de los lugares de la ciudad en el que el 3 de mayo de 1808 los pelotones de ejecución franceses acabaron con la vida de numerosos madrileños que habían participado en el levantamiento popular de la víspera, para conmemorarlo se alza aquí, rodeado por un jardincillo que cierra la verja, el Obelisco del Dos de Mayo.
Con su inauguración en 1840 se cumplía con retraso notable el acuerdo de las Cortes de Cádiz de honrar la memoria de quienes dieron inicio a la guerra de la Independencia. Consta el monumento de varios cuerpos superpuestos coronados por un obelisco de 30 m. de altura. Lo adornan las esculturas de la Constancia, el Valor, la Virtud y el Patriotismo, realizadas según modelos de Esteban Agreda y varios relieves entre los que figuran un león en actitud de defender el escudo de España, las armas de la ciudad de Madrid, medallones con las efigies de Daoiz y Velarde y símbolos de luto y de muerte. A su frente principal se adosa una urna que contiene las cenizas de numerosos madrileños muertos en aquellas trágicas fechas, entre ellos los defensores del Parque de Monteleón.
CASÓN DEL BUEN RETIRO
Alfonso XII, 28.
Portada neoclásica de Ricardo Velázquez y grupo escultórico de José Álvarez Cubero, que representa al Anciano Néstor, héroe de la Ilíada, defendido por su hijo Antíoco y constituye una alegoría de la defensa que los hijos de Zaragoza protagonizaron ante las tropas francesas.
El actual edificio es resultado de encerrar en una nueva construcción el antiguo salón de baile del Palacio del Buen Retiro. Los cuerpos laterales y el que da a la calle de Alfonso XII fueron construidos por Manuel Carderera hacia 1886.
Un siglo más tarde, en 1981, se remodeló el interior de esta edificación para albergar el cuadro “Guernica” y el legado Picasso, nuevamente se ha remodelado para acoger la pintura del S. XIX y algunas del XX dejando estas últimas para el Museo CARS..
El antiguo salón conserva en buen estado su gran bóveda pintada por Lucas Jordán.
REAL ACADEMIA DE LA LENGUA ESPAÑOLA
C/ Ruiz de Alarcón, 17.
Edificio neogriego de gran pureza de líneas, obra de Miguel Aguado de la Sierra, quien lo construiría entre 1891-94. La fachada principal se centra en un interesante pórtico con columnata dórica, rematado por un frontón y con escalinata de piedra. Las cubiertas son de estructura metálica con lucernarios acristalados. Los interiores son interesantes, en especial, el espacio de la escalera y vestíbulos y el salón de actos.
REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA
C/ del León, 21.
Juan de Villanueva proyectó en 1788 el edificio para casa de oración en Madrid de la Comunidad de El Escorial, motivo por el que la parrilla de San Lorenzo figura en suportada. Reformado en 1871, albergará a la Academia y será residencia de grandes historiadores como Menéndez Pelayo. Es Monumento Nacional.
PALACIO DE LINARES
Plaza de Cibeles.
Palacete de influencia francesa, construido por Carlos Colubí en el año 1872. Es uno de los más claros ejemplos madrileños de arquitectura palaciega de finales del S. XIX, con bella fachada de estilo neobarroco.
ESTACIÓN DE ATOCHA
Glorieta del Emperador Carlos V.
Fue construida por Alberto Palacio en arquitectura de hierro en el año 1889. Se organiza en una gran nave de vías y andenes cubiertos por bóveda de hierro y cristal, flanqueada por dos edificios paralelos de carácter ecléctico, y se halla cerrada en su fachada principal por inmenso panel de hierro y cristal que soporta un inmenso reloj en el centro. En la actualidad, modernas instalaciones contiguas han convertido esta edificación en un lugar de descanso.
PANTEÓN DE HOMBRES ILUSTRES
C/ Julián Gayarre, 3.
PALACIO DEL SENADO
Plaza de la Marina Española, 10.
En su origen fue construido a finales del S. XVI para albergar a una comunidad de frailes agustinos. En el lugar que había sido antes iglesia del antiguo convento, se edificó, a principios del S. XIX el llamado “salón de sesiones de las Cortes Generales del Reino”, destinado a convertirse en Palacio del Senado. Estas obras las llevaría a cabo Francisco de Mora y realizaría luego en ellas la remodelación completa Isidro González Velázquez. Asimismo, en 1883, Emilio Rodríguez Ayuso diseñaría en el interior del edificio la magnífica biblioteca neogótica que ocupa uno de los claustros. Fue conocido hasta el S. XIX como antiguo colegio de Doña. María de Aragón y es uno de los edificios renacentistas más interesantes de Madrid.
PLAZA DE ORIENTE
Debe su origen a la iniciativa de José Bonaparte, quien en su breve reinado se planteó la limpieza de la perspectiva del Palacio Real, para que pudiera contemplarse desde la Puerta del Sol.
En la regencia del general Espartero (1841-43), se le encargó el proyecto al arquitecto Narciso Pascual y Colomer que ordena las manzanas de edificios, traza el jardín y proyecta las casa en un estilo clasicista.
Ocupa su centro el monumento escultórico más bello de Madrid: La estatua ecuestre de Felipe IV, una de las mejores de Europa, realizada por el florentino Pedro Tacca. El pedestal que sostiene la estatua muestra dos bajorrelieves, uno representando a Felipe IV concediendo a Velázquez la Cruz de Caballero de la Orden de Santiago y el otro con una alegoría a la protección de aquel rey sobre las artes.
El jardín está rodeado por numerosas estatuas de reyes españoles, realizadas por Salzillo.
En el jardín se levanta el monumento al cabo Noval, héroe de la campaña de Melilla de 1909, realizado por Benlliure. La plaza ha sufrido varias remodelaciones, una de las últimas la ha dejado en peatonal para uso y disfrute del turismo y los madrileños.
MADRID CONTEMPORÁNEO
SEMBLANZA HISTÓRICA DEL SIGLO XX
El desarrollo urbanístico de Madrid en el S. XX es fiel reflejo de la ciudad dominada por grandes núcleos de congestión urbana. Las aglomeraciones, la falta de orden al planificar y el escaso apoyo prestado a los planes urbanísticos racionales, han deteriorado cada vez más la fisonomía de la ciudad, hasta hacer que imperen en ella el caos. Existen además dos factores que han contribuido de manera preponderante a crear esta situación. Por un lado, la especulación del suelo, en el que la iniciativa privada ha actuado de modo alarmante, y por otro, el hecho de que Madrid ha sido y sigue siendo foco de atracción y, por tanto, de absorción, con altas cotas en los registros de densidad de población.
En el período de la República fue presentado un proyecto para la realización del Plan de Expansión de Madrid, llevado a cabo por el arquitecto y urbanista Secundino Zuazo, junto con el arquitecto alemán Herman Hansen, quienes ya preveían que el crecimiento de Madrid debía efectuarse hacia el norte, tomando por directriz la Castellana y dejando a un lado los antiguos ejes como la calle de Atocha y la de Alcalá. Pensaban que en la zona periférica surgirían nuevos núcleos de viviendas autónomas, localizados en torno a pequeños pueblos ya existentes.
PASEO DE LA CASTELLANA
Debe su nombre a la Fuente Castellana que existía en lo que hoy es plaza de Emilio Castelar. Pensado en principio como paseo, con un carácter aristocrático y tranquilo, se comenzó a establecer allí la clase alta, que construyó palacios ajardinados, de los que en la actualidad subsisten el del Marqués de Villamejor, que hasta hace cinco años fue sede de la Presidencia del Gobierno.
El carácter de la primera época ha quedado totalmente transformado al ser sustituidas las antiguas construcciones por modernos edificios, casi todos con destino comercial o financiero, como el de “El fénix”, obra de Gutiérrez Soto, o el de “Bankunión” de Rafael Moneo.
La densa circulación rodada sólo se ve interrumpida por tres plazas: la de Emilio Castelar, con un monumento obra de Mariano Benlliure en 1908, la del Doctor Gregorio Marañón, con la escultura ecuestre del Marqués del Duero, obra de Alen y Gilbert (1885) y la de San Juan de la Cruz, con la fuente luminosa de Carlos Buhigas, que ha ocupado el lugar donde se encontraba el monumento a Isabel la Católica, obra de Manuel Ons en 1883, que hoy se encuentra en el pequeño parque de Bellas Artes, frente al Museo de Ciencias Naturales.
PALACIO DE CONGRESOS Y EXPOSICIONES
Paseo de la Castellana, 99.
Edificio de 1964 que acoge numerosos eventos propios de su función. Destaca en él un gigantesco mural de Joan Miró en el frontis alto de su fachada principal (1980).
CENTRO AZCA
Entre Paseo de la Castellana y las calles General Perón, R. Fernández Villaverde y Orense.
Nuevo centro comercial y de negocios de Madrid, diseñado en 1967 y aún en desarrollo.
TORRE PICASSO
Sector nororiental de AZCA.
Este flamante edificio de 150 m. de altura y 44 plantas, es el nuevo “techo” de Madrid. Su perfil estilizado y limpio, gracias a un moderno sistema de iluminación, es visible por las noches desde numerosos puntos de la ciudad, convirtiéndose en un verdadero “faro urbano”.
TORRES BLANCAS
Avenida. de América, 37.
Edificio que probablemente constituye el mayor impacto visual en la historia moderna de la arquitectura española. Construido por Sáinz de Oiza entre 1964-68, incluye caracteres de singularidad por su entorno urbano; excepcionalidad por su condición formal y peculiaridad por su desarrollo. Símbolo de la vanguardia en los años 60, el expresionismo arquitectónico (formas curvas) del edificio responde a una concepción radicalmente distinta al rascacielos convencional.
EDIFICIO DE BANKINTER
C/ Marqués del Riscal, 13 – Paseo de la Castellana, 29.
Se cree uno de los mejores ejemplos de la arquitectura contemporánea, obra de Rafael Moneo y R. Bescós (1974). Casi oculto por los árboles, el edificio se integra con el jardín y el palacete preexistentes de finales del S. XIX.
EDIFICIO DE BANKUNIÓN
Paseo de la Castellana, 46.
J. A. Corrales y R. Vázquez Molezún se apoyaron en la tradición del ladrillo rojo madrileño para conjugar con el Museo del Prado y la Biblioteca Nacional, pero empleando materiales de la moderna tecnología: aluminio anodizado en rojo. Es un edificio escultórico de los más admirados de esta época, sorprendente y polémico al principio por su aspecto maquinista y tecnológico (tubos de aire acondicionado por el exterior), formalista y elegante, barroco y clásico a un tiempo.
BANCO DE BILBAO
Paseo de la Castellana, 79-81.
Obra proyectada en 1971 pro F. J. Sainz de Oiza.. Es un airoso y elegante edificio; sus 107,8 m. de altura lo hacen visible desde muchas zonas de Madrid. Pero es su forma, en acero autoxidante en color ocre que va haciéndose algo más rojizo, con cristales de color bronce y ligeras pasarelas exteriores que son a la vez terraza y parasoles, lo que le convierte en símbolo de Madrid moderno y de la arquitectura de vanguardia, De interés son también sus aspectos técnicos al estar construido sobre el túnel del ferrocarril, la ingeniería hubo de resolver este especial problema con una cimentación especial y la seguridad: un ordenador central hace un barrido cada tres segundos por 19.000 puntos de todo el edificio, para detectar cualquier movimiento extraño.
CENTRO COLÓN
Plaza de Colón.
Es a partir del S. XIX cuando empieza a tener importancia esta plaza, con la urbanización del Paseo de la Castellana y como puerta al naciente Barrio de Salamanca. Era un espacio monumental, con marcado carácter decimonónico representado por edificios que lo flanqueaban: Biblioteca Nacional, casa de la Moneda y Timbre, obra ésta de Mendívil y Jareño, realizada entre 1856 y 1861, en un estilo clásico y el suntuoso palacio de los duques de Medinaceli. En el centro estaba situado el monumento a Colón, construido en 1885 por Arturo Mélida y Jerónimo Suñol, en estilo neogótico.
Hoy, la fisonomía de la plaza es totalmente distinta, se halla enmarcada por el centro Colon, las Torres de Jerez, obra de Antonio Lamela, y frente a estas edificaciones, los Jardines del Descubrimiento, situados en el solar que antes ocupaba la Casa de la Moneda y separados de la calle de Serrano por las macroesculturas de Vaquero Turcio. Bajo los jardines ha sido construido un aparcamiento y también allí se encuentra el Centro Cultural de la Villa de Madrid, en el que el Ayuntamiento realiza una constante actividad cultura.
PALACIO DE CORREOS Y TELECOMUNICACIONES
Plaza de la Cibeles.
Plaza de la Cibeles, tiene la fachada formando chaflán a las calles de Alcalá y Paseo del Prado. Su construcción se debe a los arquitectos Palacios y Otamendi, quienes en 1904 acudieron al concurso convocadora la edificación del Palacio de Comunicaciones, al que presentaron un proyecto muy de acuerdo en su exterior con el resto de los edificios que completaban la plaza, y en su interior, la aportación de una serie de ideas muy avanzadas para la época.
La enorme fachada se integra en un estilo monumentalista, concebido como un trozo de la ciudad realizado con exquisito cuidado, en el que la decoración plateresca e isabelina, de águilas, castillos, escudos, medallones, además de cresterías y pináculos, nos lleva a comprender la idea de Palacios, que quería revivir las glorias nacionales.
El patio interior es una plaza urbana a la que se penetra a través de arcos. Sobre el crucero del vestíbulo se levanta la torre central del reloj a la manera de un templo o castillo medieval en cuyo conjunto se mezclan elementos platerescos y modernistas.
La planta cumple perfectamente las funciones para las que fue creada, como lugar de trabajo. Se dispone en un amplio vestíbulo y sala a cuyo alrededor se encuentran las distintas dependencias. La gran innovación consistiría en presentar los materiales como cemento, hierro y cristal como elementos decorativos, cuando anteriormente siempre se habían intentado enmascarar.
Actualmente se ha convertido en sede del Ayuntamiento de Madrid. Se debe visitar y ver la panorámica desde alli y sus casi faraónicos proyectos.
EDIFICIO METRÓPOLIS o EDIFICIO UNIÓN Y EL FÉNIX.
C/ Alcalá, 39.
En el solar más representativo del Madrid de comienzos del siglo, en el arranque de la Gran Vía. Tiene una magnífica rotonda con columnas corintias y entablamentos rematados por grupos escultóricos, todo al gusto francés, de 1905. En 1975 compró el edificio la compañía Metrópolis, que sustituyó el grupo alegórico de la Unión y el Fénix en el remate de la cúpula, por una victoria alada de Coullaut Valera.
CÍRCULO DE BELLAS ARTES
Calle Alcalá.
Es obra de Antonio Palacios Ramilo (1921-26). Palacios construyó una serie de edificios enormemente representativos del Madrid de principios del S. XX, a lo que no es ajeno un acusado sentido de la monumentalidad, con acentuadas referencias a la arquitectura vienesa de la época.
SOCIEDAD GENERAL DE AUTORES o CASA-PAÑACIO LONGORIA.
C/ Fernando VI, 6.
Una de las escasas muestras del modernismo en la Villa, obra de Grasses (1903), con una interesante decoración. El edificio se organiza en dos cuerpos rectangulares ensamblados mediante un torreón circular situado en la esquina y un patio jardín interior. Los otros extremos del rectángulo se rematan en torreones paralelepípedos
LA GRAN VÍA
Fue en 1898 cuando el Ayuntamiento encargó a los arquitectos José López Salaberry y Francisco Octavio Palacios, la realización de la Gran Vía y sus proyectos serían aprobados en 1901. Sin embargo, por diversos problemas surgidos, habría que esperar hasta 1910 para el comienzo de las obras, a iniciativa del rey Alfonso XIII y siendo alcalde de Madrid José Francos Rodríguez, aunque había sido el Conde de Peñalver quien mayor interés mostrara en llevarlas a efecto.
Dividida en tres tramos bien diferenciados, que se corresponden con las tres etapas de su construcción, el primero sigue aproximadamente, el trazado de la antigua calle de San Miguel y lo forman edificios en los que se observa el eclecticismo típico del XIX, con predominio del estilo neorrenacentista. Será en 1924 cuando el Ayuntamiento se haga cargo de este tramo.
En la Red de San Luis hay que recordar el templete de los ascensores del Metropolitano, obra de Palacios, hoy desaparecido y trasladado a Porriño, pueblo natal de su autor.
El segundo tramo siguió el trazado de la calle de Jacometrezo y fue prolongado hasta la plaza del Callao. En él comenzaron a aparecer edificios de un funcionalismo americanizante. Estaba en los proyectos la realización de un bulevar central, que no llegó a construirse.
El tramo final, hasta la Plaza de España, ofrece una mayor unidad estética, ya que casi todos sus edificios siguen las líneas funcionalistas y es entre éstos el edificio Carrión, también conocido por “Capitol”, el mejor ejemplo que se conserva en Madrid en cuanto a esa tendencia. Fueron sus arquitectos Martínez Feduchi y Eced.
LA PLAZA ESPAÑA Y EL MONUMENTO A CERVANTES
Plaza de España.
La enorme explanada cumple a la vez las funciones de nudo de tráfico y de lugar de encuentro. Los grandes plátano de su lado sur sirven de agradable y frondoso telón al jardín algo destartalado que ocupa el centro. En medio, rodeado de olivos, se alza un retórico Monumento a Cervantes diseñado en 1915 por Teodoro Anasagasti y Mateo Inurria: su traza nunca llegó a despertar grandes entusiasmos, quizá por lo ambicioso del proyecto que, con el pretexto de un homenaje al autor de “El Quijote”, pretendía plasmar las “esencias hispánicas”.
TORRE DE MADRID
Plaza. de España, 18 – c/ Princesa, 1.
Rascacielos que da imagen al inicio del despegue económico y desarrollista de los años cincuenta. Obra de los hermanos Otamendi (1954) y Muguruza..
ESCUELA SUPERIOR DE CANTO
C/ San Bernardo, 44.
Edificio del S. XVII, levantado para los marqueses de Guadalcázar y adquirido en el S. XIX por el banquero Bauer. La restauración de 1973 recupera la interesante decoración interior. Aloja también a la Sociedad de Amigos de la Música. Es Monumento Nacional.
TEMPLO DE DEBOD
Desde 1970 se encuentra aquí emplazado este pequeño templo egipcio donado por el gobierno de aquel país en reconocimiento a la colaboración prestada por los arqueólogos españoles que, formando parte de la expedición de la UNESCO, contribuyeron al rescate de los monumentos del valle de Nubio que habían de ser anegados por la construcción de la presa de Assuan.
El templo, que data del S. IV a. de C., fue mandado construir en honor del dios Amón por el faraón Azakheramón. De los tres pilones (puertas monumentales que abrían el acceso al templo) sólo se conservan dos. Contiene el templo bajorrelieves con escenas del faraón y de las divinidades de las que las más valiosas son las que cubren la entrada de la capilla central o del faraón. En la fachada posterior del templo se conservan otros dos relieves de época posterior (S. I d. De C.) dedicados a los dioses egipcios.
VIADUCTO
C/ Bailén, sobre la C/ Segovia.
Resuelve la necesidad histórica de unir el Palacio real con Las Vistillas, salvando la vaguada de la calle de Segovia. Técnicamente es una magnífica obra racionalista de F. J. Ferrero y otros, en hormigón armado pulido, con tres bóvedas de 35 m. de luz cada una y 17,50 m. de flecha, construidas por cuatro nervios que soportan una estructura aporticada, en coincidencia con el eje de los montantes. Proyectado en 1932 y restaurado en 1977-78, sustituyó al primer viaducto de hierro (1872).
CATEDRAL DE LA ALMUDENA ***
C/ Bailén y Cuesta de la Vega.
Procede del ambicioso y retardado proyecto de dotar a Madrid de una catedral. El primer intento en este sentido data de la época de Carlos IV, pero la idea empezó a tomar forma definitiva con motivo del derribo de la iglesia de Santa María, en 1870, considerada hasta entonces como la más antigua de la ciudad y localizada en la calle Mayor precisamente frente a lo que hoy se conoce como cripta de la Almudena.
En 1880 se daría el visto bueno a un proyecto del marqués de Cubas, que preveía la construcción de un gran templo neogótico, pero el intento quedaría paralizado ante el temor de que desentonase con el cercano diseño del Palacio Real. La cripta de la Almudena, de estilo neomedieval, conserva sobre el altar mayor la imagen de la patrona de Madrid que da nombre a este templo.
LA CIUDAD UNIVERSITARIA
Está integrada en el urbanismo llamado racionalista. La primera iniciativa del vasto proyecto de la Ciudad Universitaria de Madrid data del año 1929. En 1928 se llevó a cabo la delimitación del espacio y terrenos que iba a abarcar. El propio Estado contribuyó mediante la cesión de parte de los solares de la Moncloa. En el mes de julio del siguiente año comenzaron las obras con la urbanización de la red viaria.
En realidad, a pesar de haberse iniciado el trazado de la Ciudad Universitaria durante la Dictadura de Primo de Rivera (colocó la 1ª piedra el Rey Alfonso XIII), no será hasta la República cuando alcance pleno desarrollo y aunque las obras habrían de proseguir durante veintitrés años, los proyectos originales apenas fueron alterados. En tiempos de la Guerra Civil fue casi toda ella destruida por los bombardeos, y luego, en la posguerra, gran parte de su reconstrucción estuvo a cargo de los mismos arquitectos realizadores.
De todo el plan urbanístico y arquitectónico genera, fue le arquitecto Modesto López Otero quien llevó la dirección de las obras, a las que imprimió un carácter reaccionario, ecléctico y monumental: Fue ayudado por un equipo de arquitectos jóvenes.
PLAZA DE LA MONCLOA: Ministerio del Aire y Arco de la Victoria
Como remate de la calle de la Princesa y comienzo de la Ciudad Universitaria se abre esta plaza, cuyo trazado, así como el de los edificios que la rodean, pasa por ser el más representativo ejemplo de la arquitectura oficial de la posguerra que puede encontrarse en Madrid.
Su localización geográfica, punto de entrada en la ciudad y lugar obligado de paso de los universitarios, explica la elección de este lugar como emplazamiento de un conjunto destinado a afirmar simbólica y prácticamente el régimen salido del triunfo de la Guerra Civil. Hay que comentar que en la supervisión del proyecto colaboró Albert Speer, arquitecto y amigo personal de Hitler.
El trazado de la plaza corrió a cargo de Luis Gutiérrez Soto, quien había demostrado su valía profesional en los años de la República con realizaciones tan importantes como el Teatro Barceló, situado en la calle del mismo nombre, modelo de arquitectura racionalista.
El primer edificio de la plaza, el hasta hace pocos años el Ministerio del Aire, y hoy cuartel General del Aire, fue encargado a Gutiérrez Soto en 1939, aunque su construcción se llevaría a cabo entre los años 1942 y1951.
El resultado final presenta sin duda un gran parentesco con el estilo del El Escorial, al tiempo que entronca con ciertas tradiciones, alternancia de ladrillo y la piedra en la fachada, chapiteles en los ángulos, etc., propias del barroco tradicional madrileño.
Manteniendo una clara unidad con el anterior edificio se erigieron en años posteriores las casas destinadas a militares cuyas fachadas dan a las calles Romero Robledo y Princesa, así como el monumento al “Plus Ultra”, coronado con una paloma y el templete de frente circular con dos alas adosadas dedicado a los caídos del Ejército de franco, obra esta última, de Manuel Herrero Palacio.
Completa la conjunto de la Moncloa el Arco del Triunfo de aire clasicista y grandilocuente lenguaje que se levanta en el inicio de la Avenida. de la Victoria, bajo la cuadriga que figura en lo alto, una inscripción latina conmemora el triunfo militar de Franco.
Construido en 1956 según modelos de los arquitectos Modesto López Otero y Pascual Bravo. Los grupos escultóricos fueron realizados por Ortells y Artegui.
TEATRO ESPAÑOL o (CORRAL DE COMEDIAS)
Plaza. De Santa Ana.
El antiguo corral de comedias del Príncipe se inauguró en 1583 y fue cubierto en 1745. Tras el incendio de 1802 lo reconstruye Juan de Villanueva, con fachada en estilo neoclásico. En 1849 pasa a denominarse teatro Español. Incendiado de nuevo en 1975, la última restauración finalizó en 1980. Es Monumento Nacional.
TEATRO MARÍA GUERRERO o (TEATRO DE LA PRINCESA)
C/ Tamayo y Baus, 4.
Uno de los máximos exponentes de la arquitectura madrileña del hierro en el S. XIX. Se inauguró en 1885 y durante muchos años fue su titular la compañía de la gran actriz Dª María Guerrero, de la que tomó luego su nombre. El amplísimo interior es de decoración neomudéjar, mientras la fachada es de línea clasicista.
TEATRO DE LA ZARZUELA o (TEATRO LÍRICO ESPAÑOL)
C/ Jovellanos, 4.
La planta está tomada de la Scala de Milán con pórtico, vestíbulo, antesala, sala con forma curva y cuatro pisos, escena y otras dependencias. Data de 1856. El incendio de 1909 dio lugar a una restauración que introdujo la estructura metálica. Recientemente se ha renovado el peine del escenario y restaurado todo el interior del edificio.
ALGUNOS MUSEOS
MUSEO ARQUEOLÓGICO NACIONAL
C/ Serrano, 13.
Situado a espaldas de la Biblioteca Nacional, en el mismo conjunto arquitectónico. En el jardín de la entrada, hay una cueva artificial en la que se reproducen las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira. La pieza maestra del museo es la Dama de Elche, espléndido y enigmático busto de una sofisticada dama ibérica del S. IV a. de a C., joya de la esplendorosa cultura ibera del SE español. Son interesantes las piezas ibéricas de carácter funerario, las cerámicas griegas, el mobiliario pétreo romano y las distintas maquetas de reconstrucción prehistórica.
En las salas de Arte Prehistórico y Arqueología, además de la reproducción de Altamira, se presentan muestras de la cultura del Metal de Los Millares (2.500 a. de C.), de la cultura del Vaso Campaniforme y de El Argar (Edad de Bronce). La cultura talayótica de las Islas Baleares tiene una buena muestra en los Toros de Costix. Además de las piezas hispanas hay una colección de vasos griegos y otra serie de objetes egipcios.
En las salas del Arte ibérico e hispano-romano son importantes nos sólo por la Dama de Elche, con su delicado rostro y lujoso y peculiar tocado, sino porque también se encuentra la diosa encarnada en la Dama de Baza y por la Dama Oferente del Cerro de los Santos.
En las salas de artes medievales y renacentistas, se muestran piezas como las espléndidas coronas votivas de Guarrazar (época visigótica), las incomparables y personalísimas obras de arte hispanoárabe, los sepulcros y capiteles románicos, las esculturas góticas, los muebles y bronces renacentistas.
En las salas de artes decorativas de los S. XVII-XIX, se encuentran las extraordinarias artes suntuorias y decorativas que se desarrollan bajo los Austria y los Borbones. Merecen especial atención la cerámica de Talavera y la cristalería de la real Fábrica de la Granja.
MUSEO ESPAÑOL DE ARTE CONTEMPORÁNEO
Avenida. Juan de Herrera, 2.
El Museo Español de arte Contemporáneo tiene su origen en agosto de 1894, cuando por Real decreto fue creado el Museo de Arte Moderno, cuyo primer director fue Pedro de Madrazo. En 1898 quedó abierto al público, en el Paseo de Recoletos. Más tarde, en 1951, este museo se divide en dos: el Museo Nacional de Arte Contemporáneo y el Museo Nacional de Arte del S. XIX.
Ante el problema que presentaba la insuficiencia de locales destinados al Museo, surgió la necesidad de elegir un emplazamiento adecuado, pero se plantearon dificultades por cuestiones económicas. Habría que esperar a 1969 hasta ver resueltos tales problemas y dar comienzo entonces al proyecto de construcción de un edificio dedicado a Museo Español de Arte Contemporáneo, bajo la iniciativa de la Dirección General de Bellas Artes, que encargó el futuro edificio al arquitecto Jaime López Asiaín, ayudado por la colaboración del también arquitecto Ángel Díaz Domínguez. Este proyecto seguía los esquemas de Le Corbusier para el Museo de Arte Contemporáneo de París.
Se basaba en una Sala de exposición, un patio abierto y una galería de circulación o zona de estar. También constaba de talleres, almacenes, Museo y anexos, oficinas y seminarios, zonas ajardinadas y aparcamientos. Se comenzó su construcción en enero de 1971. El edificio fue más tarde ampliado y dotado de una sala de exposiciones temporales en la planta baja. Con más de 600 obras, pinturas y esculturas españolas del S. XX
MUSEO DE FIGURAS DE CERA
Paseo de Recoletos, 41.
Con más de 400 personajes famosos de la historia española y mundial reproducidos en su ambiente natural.
MUSEO DE AMÉRICA
Avenida. Reyes Católicos, 6.
El edificio, de carácter multifuncional y organizado en torno de un patio neorrenacentista, es representativo de la arquitectura nacionalista de la posguerra. Como museo, la mayor parte de su fondo procede de Hispanoamérica, con artesanía hispanoamericana y filipina. Muy interesante es la muestra de arte precolombino: hay un calendario maya procedente de Palenque, diversas estelas, reliquias funerarias peruanas, figurillas de arcilla colombianas y una muestra general excelente y desigual del arte pre y poscolombino.
MUSEO CERRALBO
C/ Ventura Rodríguez, 17.
La casa-palacio del marqués de Cerralbo. Data de 1884, reformada en 1944 y restaurada en 1982 con un hermoso pabellón-templete en el chaflán del jardín, guarda desde 1924 la colección del decimoséptimo marqués de Cerralbo, Enrique de Aguilera y Gamboa. Además alberga una colección de pintura muy valiosa de El Greco, Ribalta, Tintoretto, Herrera el Joven, Van Dyck, Zurbarán, Ribera, son notables las dedicadas a arqueología y ciencias naturales, con piezas procedentes de las expediciones financiadas por el marqués, así como las dedicadas a Grecia, roma y Extremo Oriente. Es Monumento Nacional.
MUSEO DE CIENCIAS NATURALES
Paseo de la Castellana, 82.
Ejemplo de la arquitectura madrileña de exposiciones. Fue uno de los primeros casos en que se utilizó a gran escala el hierro y el cristal. Sus apoyos, cúpula y cubiertas se importaron de Bélgica.
MUSEO DE CARRUAJES REALES
C/ Bailén, s/n.
Guarda una vistosa colección de calesas y carrozas de diferentes épocas, así como tíburis para el uso de los monarcas con retrete incorporado. Destacan la litera en que Carlos I hizo el viaje a su retiro en Yuste, varias carrozas de Carlos IV, una carroza de ébano negro que se supone fue de Juana la Loca, la carroza de la Corona Real, de Fernando VII, en la que puede observarse las huellas del atentado contra Alfonso XIII y su esposa el día de su boda.
MUSEO NACIONAL DE ARTES DECORATIVAS
C/ Montalbán, 12.
El edificio data de comienzos del S. XX y muestra una buena resolución de fachadas neobarrocas. El mueso muestra piezas de cerámica, porcelana china, cuero, mobiliario, ropa, cristal, encaje y joyería de los S. XVI al XIX. Es digna de ver una suntuosa cocina alicatada y la colección de nacimientos única en el mundo.
MUSEO DEL EJÉRCITO
C/ de Méndez Núñez, s/n.
Es el salón de Reinos del demolido palacio del Buen Retiro, mandado construir por el conde duque de Olivares. Las trazas iniciales son de Gómez de Mora y de J. B. Crescendi (1630). Debía su nombre a su artesonado en oro y a las pinturas con las armas y blasones de los reinos de la Corona española bajo el reinado de Felipe IV. Transformado en museo del Ejército, conserva una imponente cantidad de piezas: más de 27.000. Hay armas que van desde las primeras bombardas a cañones del S. XX, armaduras del S. XVI, banderas, trofeos, pinturas, esculturas, material de la Guerra Civil, la espada del Cid o la boina del general carlista Zumalacárregui.
MUSEO NACIONAL FERROVIARIO
Paseo de las Delicias, 61.
Ubicado en la estación de las Delicias, primera estación que se construye en Madrid, aloja reproducciones de los antiguos coches de viajeros, primera locomotora de vapor (Barcelona-Mataró), maquetas, etc.
DEBEMOS CONTINUAR HASTA SU COMPLETA REDACCIÓN.