viernes, 8 de junio de 2018

0010 PALACIO REAL DE MADRID: BREVES EXPLICACIONES

PALACIO REAL DE MADRID: BREVES EXPLICACIONES
 
Temas para CICLO SUPERIOR y AZAFATA/O DE TIERRA
NOTA: puede haber cambios ya que el palacio está sometido a permanente renovación y las salas sufren variaciones.
Espero que se entienda la dificultad de estar permanentemente renovando las explicaciones.

HISTORIA.
En la noche del 24 de diciembre de 1.734, un violento incendio destruye completamente el Alcázar de Madrid, lo que obligó al Rey Felipe V a planear el nuevo y suntuoso Palacio en sustitución del que el fuego había hecho desaparecer. A Italia acudió Felipe V en demanda del artista que realizará el proyecto y que fue para ello designado el Abate meinés FELIPE JUVARA, arquitecto de la Corte de Turín, que había dirigido la construcción de los Palacios de Stupigini y Madasa, en Turín, así como el Palacio Real de Lisboa. Juvara concibió un Palacio de gran amplitud, que habría de alzarse sobre los llamados "Altos de San Bernardino", en las proximidades del actual Paseo de Rosales, pero no se llevó a cabo porque el Rey tenía decidido empeño en que se edificara en el mismo sitio que el antiguo, dominando el río Manzanares.
Muerto Juvara en 1.736, se impuso a JUAN BAUTISTA SACHETTI, discípulo del fallecido arquitecto, el mismo emplazamiento del incendiado Alcázar. A causa de ello, Sachetti hubo de modificar los planos del maestro desarrollando en masas verticales lo que Juvara había proyectado en sitio horizontal para poder adaptarse al más restringido espacio, así tuvo que ampliar a seis los tres pisos planeados por Juvara, recurriendo a los entrepisos, tan frecuentes en los palacios italianos.
El 7 de abril de 1.738, se ponía la primera piedra, comenzándose las obras con gran actividad. La planta que desarrolló Sachetti conserva el tipo tradicional español de patio central rectangular, casi cuadrado, con vigorosos salientes en los ángulos que recuerdan la posición de las torres del antiguo Alcázar.
Una explanada abierta delante de la fachada principal del mediodía forma la plaza de la Armería, semejante a la que daba acceso al incendiado Palacio Austriaco.
La construcción alcanzó su mayor impulso en tiempos de Fernando VI acabándose entonces toda la obra exterior. La terminación de las obras interiores continuó bastantes años, no pudiendo habitar el palacio Carlos II hasta 1.764, si bien faltaba todavía la decoración de algunos salones.
El arquitecto mayor fue Sachetti. A las órdenes de Sachetti trabajaron otros maestros, destacando entre ellos VENTURA RODRIGUEZ (español).

** ESCALERA PRINCIPAL.
La escalera principal es obra de Sabatini y sustituyó a la primitiva, construída según trazado de Sachetti en el año 1.745, quien la proyectó doble con una rama gemela que había de iniciarse en el lugar que hoy ocupa la estatua de Carlos III. No se conocen los motivos que aconsejaron el cambio, aunque Pons dice que el objeto principal fue edificar en el segundo ramal un gran salón de baile.
La actual escalera presenta semejanza con la del Palacio de Caserta, donde trabajó Sabatini antes de venir a España como ayudante de su suegro y maestro Venviteli. Tiene un sólo brazo desde su arranque hasta el primer rellano a la media altura. Los escalones de una sóla pieza con una longitud de 5 m., son de escasa altura, haciendo suave y cómoda la subida. Amplios ventanales, con arcos y columnas adosados y pilastras de capiteles con volutas, Collar de Toisón de Oro y Castillos.
En la primera meseta o rellano, dos leones de mármol sobre balaustrada obra de Roberto Michel el de la derecha y de Felipe de Castro el de la izquierda.
También está la estatua sedente de Carlos IV, de mármol de Carrara realizada en Roma por Ramón Barba que está firmada y fechada en la parte inferior del pedestal.
En el segundo rellano, dos bustos de los Reyes Felipe V e Isabel de Farnesio, en mármol blanco, sobre pedestales de mármol gris, con las armas de Borbón y Farnesio, las más importantes obras del escultor francés René Fremin.
La bóveda de lunetos, con grandes óculos en los arranques, está decorada con estucos dorados y en blanco, obra de Roberto Michel, guirnaldas, rosetones con rosetas, mascarones, trofeos militares y medallones pintados.
Todas las pinturas de esta bóveda son del Corrado Giaquinto , artista llamado a España en tiempos de Fernando VI para comenzar la decoración del Palacio.
En el centro, una gran composición con: "El Triunfo de la Religión y de la Iglesia". España con haz de espigas, acompañada de la Prudencia, Justicia y Constancia, más el celo religioso (anciano con disciplina), ofrece los frutos de su suelo a dos matronas que personifican la Religión y la Iglesia.
...... En la parte inferior un grupo de tres figuras: África, Asia y Europa que contemplan la escena. En los ángulos, medallones en claroscuro con los cuatro elementos: tierra, aire, agua y fuego y entre estos círculos, figuras de niños con atributos alusivos a la casa de Borbón.
Sobre la cornisa, representaciones de la Liberalidad, Magnanimidad, Felicidad y Paz. Sobre la puerta del Salón de Alabarderos, "El Triunfo de España sobre sus Invasores".
En el tramo de Camón, dos pinturas en el tímpano, "Hércules arranca las columnas ante Neptuno", con nereidas y tritones, en el medallón de la bovedilla, "La Cosmografía". Los bocetos de algunas de estas pinturas se encuentran en la Casita del Príncipe de El Escorial.

** PASO DE GOTICOS.
En las dos Salas que vamos a ver a continuación, el Patrimonio Nacional encargado de custodiar uno de los conjuntos histórico artísticos más importantes del mundo, con el fin de conservar y transmitir a las próximas generaciones la más genuina y valiosa herencia reunida por nuestros Reyes, pretende mostrar al público obras de reciente adquisición, que en un futuro podremos denominar la nueva "Colección de Pintura y Escultura Contemporánea", recuperando así la antigua tradición de la Corona de velar por las distintas manifestaciones del arte. Coincidente con los fines que tiene encomendados el Patrimonio Nacional, su Consejo de Administración acordó, no hace mucho tiempo, iniciar el proyecto de adquisición de obras de arte contemporáneo, fruto de la exquisita creatividad de la que hacen gala los artistas españoles actuales.
** SALA 1
En esta Sala podemos contemplar a la izquierda, óleo sobre lienzo de José Guerrero, pintado en 1.962, denominado "La Chía". Este pintor granadino, nacido en 1.914, después de su paso por la Escuela de Bellas Artes de San Fernando, París y Roma, conecta en Nueva York en 1.950, con la pujante y mítica generación heroica del expresionismo abstracto americano. A su regreso a España en 1.965, conecta con el grupo de artistas que se forma en torno a Cuenca.
En las dos obras que posee la Colección del Patrimonio Nacional, "La Chía" y "La Oferta" (1.969) que veremos a continuación, podemos contemplar dos notables ejemplares de su estilo, caracterizado por el uso de grandes manchas de color, en los que predomina el rojo y el negro, y por signos caligráficos gruesos y expresivos.
A nuestra derecha, podemos ver la composición denominada "Espiral del Viento" o "Viento", realizada en 1.988, en hierro forjado sobre peana de madera, de Martín Chirino. ésta obra, tanto por la logradísima metáfora para expresar la fuerza de los elementos naturales, como por el tratamiento que supo darle su autor, resume inmejorablemente el sentido de su escultura.
Martín Chirino nacido en 1.925, en Las Plamas de Gran Canaria, único escultor íntegramente del histórico grupo "El Paso" (movimiento artístico ligado a las ideas informalistas, que surge en Madrid entre 1.957 60, cuyos representantes más importantes son: Saura, Canogart, Feito, etc.), es uno de los mejores artistas españoles contemporáneos, que ha alcanzado un sólido reconocimiento internacional.
** SALA 2
En esta Sala, a la izquierda, el óleo sobre lienzo ya comentado, titulado "La Oferta". A la derecha óleo sobre tela, denominado "Gugliel Motel", pintado en 1.972 por Eduardo Arroyo. Este cuadro, a partir de un sucesivo juego de equívocos terminológicos y visuales (en el que se sobreponen Guillermo Tell, el cuadro que Salvador Dalí dedicó a este héroe suizo y otros símbolos varios), crea una sintética y chispeante imagen capaz de desvelar los más misterios. Este pintor madrileño nacido en 1.937, a raíz de su viaje a París en 1.958, transforma al escritor en ciernes, en uno de los más relevantes pintores figurativos europeos de la década de los 70.

** SALON DE TAPICES
Pieza llamada así por los paños aquí colocados, expresamente tejidos para la decoración, por la Real Fábrica por Jacobo Vandergotten, al tiempo de construirse el Palacio. Los cartones son de Corrado Giaquinto y de José del Castillo, copiando a Lucas Jordán.
Sus asuntos comenzando por la izquierda son: David joven orando, los hermanos de José encuentran la copa en el saco de Benjamín, Juicio de Salomón, prisión de Benjamín y Hércules luchando con un toro. El suntuoso salón se ha amueblado con tres magníficas consolas y sillería de talla dorada, estilo Luis XV.
Reloj de ébano y bronce cincelado, estilo Rococó, movimiento del relojero inglés John Ellicot.
Chimenea guarnecida con parejas de candelabros estilo Luis XVI, y del mismo estilo reloj de mármol y bronce con figura de Urania apoyada en la esfera, firmado por Dubuc en París.
Mesa central de estilo Imperio, con tapa de lapizlázuli, perlas incrustadas y piedras duras formando mosaico de motivos marinos.
El fresco de la bóveda lo pintó Bayeu, representa las Ordenes de la Monarquía Española y las de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa. En lugar destacado se ve la figura simbólica de España.
La Monarquía está representada con una figura femenina con lanza y escudo, a la derecha la Religión, entre nubes, tres virtudes cardinales: Prudencia con el espejo, la Justicia tocada con corona, tiene la balanza y las faces y la Templanza muestra el freno con que se sujetan las pasiones.
Bajo la figura del dominio, simbolizado por un hombre desnudo con la cabeza ceñida por una serpiente con cetro en una mano, está la firma: Fran. Bayeu 1.794.

** SALON DE ESPEJOS.
El conjunto forma una de las habitaciones más bellas y decoradas del Palacio dentro del gusto Neoclásico imperante en el último tercio del S. XVIII. A ello colaboran los zócalos de mármol color rosa y los paramentos de los muros cubiertos de fina ornamentación de estuco, en la que predominan el blanco y el azul.
Azul y oro es la ornamentación de los grandes espejos verticales que dan nombre a la estancia y esta guarnición va rodeada de delicados estucos en colores sobre fondo blanco, con motivos vegetales, mariposas, aves y jaulas, obra de los estuquistas Hermanos Brilly.
Sobre puertas y guardapolvos de bella ornamentación en estucos blancos tallados en relieve y grupos exentos de asuntos alegóricos. El alegre salón se utilizó como tocador de Mª Luisa de Parma y últimamente como salón de música y conversación de la Familia Real después de las comidas.
En los ángulos, cuatro monumentales jarrones de porcelana del Retiro, piezas excepcionales de esta fabricación con la decoración de asuntos mitológicos en relieve y ramo de flores modeladas por porcelana de varios jarrones, época de Carlos IV.
Frente a los balcones y sobre mesas de talla dorada, dos grupo de porcelana de Sèvres, Baco con dos bacantes y nacimiento de Venus.
Entre balcones y sobre repisa de mármol pareja de jarrones de porcelana del Retiro, blanco y azul, imitando a la de Weedwhood con grupos de flores modeladas por porcelana, época de Carlos IV.
Figura de Venus sentada en mármol, copia de Falconet, firmada por Boche de Belfort en 1.790.
En la chimenea, pareja de jarrones con tapa de porcelana del Retiro, de tiempos de Carlos IV, el movimiento es de Manuel Rivas, en Madrid. Pareja de jarrones de porcelana inglesa de los ya descritos.
En la última repisa, jarrones del Retiro, con decoración de flores pintadas.
Figura de Venus sentada en mármol por Boche de Belfort, pareja del la anteriormente dicha.
En el centro, velador de caoba y bronce, firmado por Thomire en 1.788, con tapa de porcelana de Sèvres, en el estilo Weedhwood, representa a Apolo y las Musas y muebles modernos de estilo
Luis XVI.
El fresco de la bóveda pintada por Bayeu, "Hércules en el Olimpo"
El héroe vencedor de los doce trabajos, acompañado de varios dioses y Musas, recibe como premio una guirnalda de flores de manos de Minerva.
En los medallones de los ángulos se representan las cuatro artes: "Poesía, Música, Filosofía y Pintura".
Busto retrato de la Infanta Dª Cristina de Borbón, realizada por Mariano Salvador Benlliure en mármol blanco.

** COMEDOR DE DIARIO.
Es la primera de las habitaciones que usaron Carlos IV y Mª Luisa de Parma.
El suntuoso salón en tiempos modernos, servía de comedor a la Real Familia y su séquito oficial.
El domingo de Pascua de Resurrección, la Corte se reunía en esta habitación para la bendición del cordero y reparto de los huevos de Pascua, pintados y decorados, que entre flores, servía para decorar la mesa.
Muros cubiertos de terciopelo de color rojo, cortinas del mismo, con cenefas bordadas en oro.
Seis espejos enmarcados en ricos mármoles decorados con bronce dorado, rematados con figuras de escayola que sostienen medallones dorados.
Las consolas de talla dorada, estilo Luis XVI, y sobre ellas candelabros y relojes de bronce, de estilo Imperio e Isabelino, y bustos de Diana y Baco en mármol blanco del S. XVIII.
En los ángulos, dos esculturas de mármol. "El Niño con el pájaro", "El Niño con el Nido", reproducción de originales de Pigalle.
Gran araña de bronce dorado y cristal tallado de estilo Imperio.
Preside este salón el retrato de la Reina Isabel II, con su hija la Infanta Isabel pintado por Winterhalter.
La bóveda pintada por Francisco Bayeu, representa "La Caída de los Gigantes". Júpiter sentado en su trono en el Olimpo, sostiene en la mano el rayo para lanzarlo contra los monstruos, Juno y las Ninfas le ayudan arrojando aguas de las urnas que son portadoras. Hércules descarga sus clavos sobre los hijos de la Tierra y Minerva, guerrera, los ve caer a sus pies.
Entre los dioses se ven los caballos espantados del carro de Apolo, y cerca de Venus, amedrentados, están Cupido y Anteros.

** SALETA DE Mª CRISTINA.
Habitación decorada con damasco rojo y molduras de talla dorada. Su principal ornato son los cuadros, espejos y consolas de talla dorada, que con éstos formas un espléndido conjunto. En el testero de la izquierda, retrato de la Duquesa de Boullón, por Alexis Bele, frente a la chimenea retrato de Felipe V, pareja de éste, Isabel de Farnesio, ambos los pintó L. M. Van Loo.
A continuación, retrato de Luis I, siendo Príncipe de Asturias, por Jacinto Meléndez, busto, con Toison y banda azul. Sofá de talla dorada, estilo Isabelino, gran cuadro retrato de Isabel II obra de Casado del Alisal.
Retrato de José I de Portugal siendo Príncipe de Brasil, por Domencio Dupre, es el compañero de Bárbara de Braganza en el Prado.
Retrato de Fernando VI, por Van Loo, algo más de medio cuerpo, casaca de terciopelo muy oscuro, manto azul con armiño, banda roja y Toisón de oro.
Sobre la chimenea, pareja de jarroncitos y reloj de bronce dorado, estilo Imperio.
L. M. Van Loo, pintó el retrato de Bárbara de Braganza vestida de terciopelo dorado, amplio escote y manto Real de terciopelo forrado de armiño, fondo de pasaje con fuente a la izquierda. Es la pareja del retrato de Fernando VI.
La bóveda de este salón la pintó Antonio González Velázquez.
La composición central representa a "Apolo y Minerva premiando el Talento, asistidos por Mercurio" que representa arquetas con joyas una musa, junto a varios volúmenes, aparece en actitud de recibir la recompensa debido a su trabajo, y varios genios que llevan atributos a las ciencias y las artes. Los lunetos tienen simbolizaciones de las ciencias y las artes y el genio militar.

** ANTECAMARA DE Mª CRISTINA
Durante el reinado de Carlos III, esta habitación y las contiguas hasta finalizar la crujía oriental del Palacio, fueron habitadas por los Infantes D. Gabriel y D. Antonio Pascual, hijos de aquel Monarca. En tiempos modernos, después de la boda de Alfonso XIII, con Dª Victoria Eugenia, pasaron a ser habitaciones oficiales y privadas de la Reina Mª Cristina. Los cuatro tapices de este salón forman parte de una serie de singular interés en la colección del Patrimonio, la conocida con nombre de "Héroes de la Guerra de Troya", tejidos en Beauvais y que con la serie "Historia de Diana" de los talleres de París, constituyen el único conjunto de tapices franceses de la colección.
La serie de Troya se realizó sobre cartones de Jean Bautista Deshayes, en el S. XVIII. En la bordura superior, los escudos reales de Francia y Navarra.
Primer tapiz de la izquierda:"Diomedes vence a Eneas ante Troya". "Sacrificio de Ifigenia', "París, protegido por Venus, roba a Helena" y "La adivina Casandra". Consolas de estilo rococó y candelabros de estilo imperio.
La bóveda Maella representa "El Tiempo descubriendo la Verdad".

** ANTESALA DE MARIA CRISTINA.
Sirve este salón de paso a las habitaciones oficiales de la Reina Mª Cristina.
El mueble central es un velador de bronce y mármol, en el centro templete de columnas de Malaquita con las figuras de Apolo y en torno a las figuras de las Nueve Musas en bronce dorado sobre alto basamento.
El tambor con placas de malaquita y medallas con cabezas de Dioses Paganos.
Se apoya sobre seis grandes grifos en bronce. Es obra del broncista francés Guillermo Denier.
La pieza capital del salón, es un tríptico formado por tablas que pertenecieron a Isabel la Católica. Tesoro valiosísimo de la colección pictórica palatina y uno de las más interesantes del mundo, de pintura flamenca constituido hoy por 15 tablillas de 0,21 X 0,15 m., en tiempos de la Reina de Castilla eran 47.
Colección tan excepcional comenzó a dispersarse pocos meses después de la muerte de la Reina.
A nuestros días han llegado, además de las 15 expuestas, 10 ó 12 más, repartidas en museos particulares de París, Londres, Rotterdam y Munich, atribuidas a dos pintores: Juan de Flandes, pintor de cámara de la Reina Católica, y Miguel Sitiun, sin que conozcamos con certeza la exactitud del último, como fecha de ejecución, el año 1.496.
Los asuntos representados se refieren a la vida de Cristo:
1) Jesús apacigua la tempestad en el lago Tiberíades. 2) La multiplicación de los panes y los peces.
3) Jesús y la mujer de Cananea. 4) Cena de Jesús en casa del Fariseo.
5) Transfiguración. 6) Resurrección de Lázaro.
7) Entrada de Jesús en Jerusalén. 8) Prendimiento.
9) Improperios en casa de Caifás. 10) Jesús ante Pilatos.
11) Bajada al limbo. 12) Las Marías en el Suplicio.
13) Aparición a la Magdalena. 14) Cena en el Castillo de Emaus.
15) La venida del Espíritu Santo.
Las pinturas en esta sala expuestas son: "Retrato del Rey D. Alfonso XII vistiendo uniforme de Capitán General", de Federico Madrazo. "Retrato del Rey Luis Felipe de Francia" y "Retrato de las Reina de Francia Mª Amalia, esposa de Luis Felipe", de Franz Xaver Winterhalter.
"Retrato de D. Francisco I, Rey de las dos Sicilias" y "Retrato de la Princesa Amalia Federica Augusta de Sajonia, hermana de la Reina Mª Josefa Amalia, sentada, tocando el piano", de Vicente. López.
"San Eloy socorriendo a los pobres" y "San Eloy expulsando demonios del cuerpo" de Arredondo, pintor de la Escuela Madrileña.

** CAPILLA REAL
La construcción de la Capilla, comenzó en 1.749 y se remató en la colocación de la cruz de la Cúpula en el 1.757. Al parecer, Ventura Rodríguez prestó eficaz ayuda en esta obra a Sachetti. Prueba de ello es la planta que el Rey aprobó definitivamente, después de tres reformas, en agosto de 1.749, fue la de Ventura Rodríguez, modificando la de Sachetti. En efecto, la planta actual presenta semejanzas con la iglesia madrileña de San Marcos, obra de Ventura Rodríguez, comenzada en el mismo año de 1.749.
Las columnas de mármol negro de Mañaria (Vizcaya), al menos la del atrio y las pilastras, que lo imitan. Provisionalmente fue puesto el púlpito y la solería, pobres en relación con el resto y las bases y capiteles de estuco dorado imitando a bronce, que nunca se sustituyeron por la obra definitiva.
La cúpula de media naranja, sobre el tambor con cuatro óculos, se sienta sobre pechinas.
El altar mayor, orientado al este y otro altar frente a la entrada en el lado del evangelio. A los pies, tribunas bajas que ocupaban personas de la Familia Real y encima la tribuna alta del coro.
En el atrio de entrada, esculturas de los cuatro Evangelistas de José Ginés.
De Felipe de Castro, los ángeles sobre el arco de ingreso y los querubines de las pechinas.
En la bovedilla, pintada al fresco, "El apóstol Santiago en la Batalla de Clavijo', por Corrado Giaquinto.
En el altar mayor, cuadro con "El Arcángel S. Miguel" por Ramón Bayeu, copiando a Lucas Jordán, hoy perdido. A los lados, ángeles adorando a la eucaristía obra de estuco de Olivieri.
En el lado del evangelio, altar Neoclásico, con el cuadro de "La Anunciación obra de Antonio Rafael Monge, fechada en Roma en 1.779, la mesa de este altar se asienta en la urna con la efigie, en cera, conteniendo los restos de S. Felix.
A los lados dos estatuas de "Jesús y María" obras de Juan Sanso.
Los dos sillones destacados fuera del presbiterio, con bordados de plata y sedas, forman parte del dosel pontifical hecho por los bordadores de cámara de la segunda mitad del S. XVIII.
La alfombra de la Real Fábrica de Tapices, con el escudo de España en el centro, fechada en 1.858.
Los frescos de las tres bóvedas son de Corrado Giaquinto.
En las pechinas, cuatro Santos Españoles: S. Isidro, Sta. Mª de la Cabeza, S. Leandro y S. Hermenegildo.
El la cúpula "La Coronación de la Virgen María, la Santísima Trinidad" ante ella sobre nubes con ángeles, "La Virgen y S. Juan Bautista", y corte de Santos distribuidos formando dos grandes coronas en torno a la bóveda, Santa Ana, los Padres de la Iglesia Santos y Coros Angélicos, S. Fernando, etc.
En la tribuna del coro "Alegría a la Religion".
El órgano de la Capilla, construido en 1.778 por el Mallorquín Jorge Bosch Bernatveri, titulado organero del Rey, pieza excepcional en su género ya que supone una perfección y adelanto en su tiempo.
Hoy se encuentra en perfecto estado.

** SALON DE VAJILLAS.
VITRINA 1
BALDA 1. Compuesta por un servicio para mesa de café y chocolate hecho para Felipe V, (1700 46). La vajilla pertenece a la Compañía de las Indias, fabricada en Kiang Si para importar a Europa. Las piezas tienen el escudo de los Borbones sobre fondo blanco, y algunas llevan en la parte de abajo una figura simbólica a manera de marca cuyo sentido es "que las cosas se resuelven como tu deseas".
BALDA 2. Compuesta por dos vajillas que pertenecieron a Isabel II (1843 68), fabricadas en París en la manufactura de Honore situada en el Bulevard Poissonier. En la vajilla de la izquierda podemos observar el escudo de los Borbones y en la de la derecha las iniciales de Isabel II.
BALDA 3. Formada por la llamada vajilla de Luis Felipe de Orleans, fabricado en Sevres en la primera mitad del S. XIX, decorada a base de Castillos y Leones en oro sobre fondo de azul cobalto.
BALDA 4. Formada por piezas fabricadas en distintas manufacturas parisinas desarrolladas en esta ciudad a lo largo de todo el S. XIX, las formas de las piezas y la decoración de las mismas son de gran similitud debido a la influencia que ejercían entre sí y sobre todo gracias a la hegemonía que tuvo Sevres imponiendo los colores y formas de las piezas.

VITRINA 2.
BALDA 1. Vajilla de la Reina Victoria Eugenia realizada en Copelands (Inglaterra) a principios del S. XX. Está decorada en tonos rojo, azul y plateado a base de motivos chinescos.
BALDA 2. Vajilla de gala de Alfonso XIII y Victoria Eugenia regalada a los Reyes con motivo de su boda en 1.906. Está fabricada en Sevres en el año 1.905. Se trata de piezas hechas en fondo blanco y decoradas con filetes dorados formando distintos dibujos.
BALDA 3. Están representados los tres tipos existentes de las vajillas de diario que pertenecieron a Alfonso XIII. La de la izquierda se denomina vajilla del Anagrama y presenta en el centro de las piezas en fondo blanco con filete rojo y dorado, también presenta las iniciales de los Reyes y la de la derecha está hecha con filete dorado y azul. Los tres tipos están realizados en la fábrica de Coalport (Inglaterra) a principios del S. XX.
BALDA 4. La pieza más interesante es la situada en el centro de la balda, se trata de una gran dulcera de cristal realizada en las fábrica de cristales de la Granja a finales del S. XVIII. El resto de las piezas de la derecha e izquierda pertenecen a distintas fábricas de París del S. XIX.

VITRINA 3.
BALDAS 1 Y 2. Vajilla de Carlos IV y Mª Luisa de Parma regalada a los Reyes con motivo de su boda. Está hecha en Sevres en el año 1.789. Hay una sólo pieza hecha en el Buen Retiro para reponer las roturas. La vajilla está hecha en fondo blanco decorada con paisajes en cada esquina, guirnaldas, flores y castillos. En el centro, entrelazadas, aparecen las iniciales de Carlos y Luisa.
BALDA 3. Centros de mesa en cristal y bronces dorados, diseñados en Francia durante el S. XIX.

VITRINA 4.
BALDA 1. Vajilla de escamas malva, realizada en Meissen a finales del S. XVIII, decoradas con flores y frutas y orlas doradas sobre un fondo blanco.
Hay una pieza única conservada en este Palacio, es la bandejita decorada en verde y oro con escenas de Galante y los escudos acolados de Sajonia y las Dos Sicilias.
Está hecha en Meissen en 1.735 y fue regalada a Carlos III y a Mª Amalia de Sajonia con motivo de su boda.
El resto de las piezas están repartidas entre Nueva York, el Museo Arqueológico y colecciones privadas.
BALDA 2. Vajilla de orla amarilla y cinta malva, decorada también con flores y orlas doradas sobre fondo blanco. Está hecha en Meissen a finales del S. XVIII.
BALDA 3. Vajilla de plantas medicinales, cada pieza lleva inscrita, en latín, el nombre de la planta que representa, los tonos de la decoración están en Siena. Está hecha en Berlín en la segunda mitad del S. XVIII.
BALDA 4. Piezas de Meissen a la derecha y algunas de Sajonia y Copenhague, formando el juego de café que perteneció a la Reina Gobernadora Dª Mª Cristina de Borbón, realizada en el segundo tercio del S. XIX.
Es interesante destacar la única pieza de Viena que se conserva, se trata de una compotera de porcelana blanca decorada con flores en colores y tapa rematada en un limoncillo en relieve. Está situada en la parte de la derecha y destapada.

VITRINA 5.
Todas las baldas están ocupadas por la vajilla de paisajes llamada así por que cada pieza lleva un paisaje diferente procedente de España, Francia, Suiza e Italia.
Etá fabricada en París en 1.828, en Palais Royal y con grandes influencias de Sevres. En 1.856 se reponen piezas comercializadas en el mismo lugar pero por diferentes personas. La primera remesa perteneció a Fernando VII y la segunda a Isabel II. La vajilla es una de las más completas que se conservan en el Patrimonio. Consta de 600 piezas.

VITRINA 6.
Muestra de diferentes cristalerías Francesas del S. XIX, talladas a punta de diamante. Las más interesantes son:
La situada en la primera balda en el centro, denominada cristalería de las Virtudes, porque lleva en cada pieza una virtud, como el amor, la amistad, la felicidad, etc. representada por una figura alegórica con atributos.
La cristalería de la segunda balda es la más completa que se conserva en el Patrimonio. Perteneció a Fernando VII y está hecha con incrustaciones de cristal melado en el vidrio.

VITRINAS EXTERNAS.
Compuestas por platos que en su día formaría parte de una vajilla decorados con figuras o paisajes procedentes de los primeros ensayos que realizaron las fábricas de París en porcelana. Las marcas fundamentales que llevan estas piezs son: Dhil, Guerhard, Thiroux, etc.

** SALON DE PIEZAS DE PLATA.
En esta sala se ha reunido una gran variedad de piezas pertenecientes a los reinados de Fernando VII, Isabel II, Alfonso XII y Alfonso XIII, la mayoría de ellas realizadas en plata y plata sobredorada, todas ellas de tipo civil y uso diario.
Se han colocado desde el punto de vista cronológico lo que permitirá darse una idea de la evolución de este arte a lo largo del S. XIX y parte del XX.

La visita de la sala se hará siguiendo un orden de numeración de las vitrinas y convendrá llamar la atención sobre los objetos siguientes:
VITRINA 1. En ella se exponen los objetos del juego de tocador, que el Ayuntamiento de Madrid, regaló a la segunda esposa de Fernando VII
Dª Mª Isabel de Braganza. Fueron realizadas en el año 1.816 por la Real Fábrica de platería de Martínez, en plata sobredorada.
Se componía este juego de un número muy elevado de piezas de las que hay que destacar por su original diseño y perfecto acabado: el perfumador, la jabonera, las distintas cajas para pomadas, polvos y paños, las escribanías y las dos grandes copas, situadas en la parte inferior, que servían como soporte para joyas. Las distintas bandejas, utilizadas para pinzas, peines y cepillos, llevan en el centro el anagrama de la Reina Isabel II, lo que nos prueba que este juego fue utilizado por ella. En la parte superior se exponen dos juegos de palangana y jarro, también de época de Fernando VII, pero realizados por el célebre francés Jean Bautiste Claude Odiot, que sirvió a Napoleón.

VITRINA 2. Son todos los objetos de plata en su color, de la época de Fernando VII. La mayoría de ellos son piezas de vajillas, vasos, portafritos, soperas, varios modelos de candelabros, la cubertería y los restos de otro juego de tocador que debió de pertenecer a la Reina Mª Josefa Amalia de Sajonia, tercera esposa de Fernando VII, todos ellos realizados por la Real Fábrica
Platera de Martínez, entre los años 1.819 33.
A parte de estos, destacan por su curiosidad, los tres frascos del servicio de Guardajoyas para contener los líquidos, que se necesitaban para la limpieza de las mismas, realizados por el platero Celestino Espinosa.
En todas estas piezas domina el diseño y estilo clasicista, muy propio de esta época y que en cierta forma fue implantado por la Real Fábrica Platera de Martínez, que fue nombrada en 1.829 platera de la Real Casa y Cámara de S.M.

VITRINA 3. En ella se han colocado piezas fechadas dentro del Reinado de Isabel II y otras que son semejantes a la de la anterior vitrina, pues se siguieron utilizando bajo el período de la regencia de Mª Cristina.
Entre las piezas madrileñas destacan los juegos de vinagreras, saleros y soportes de botellas, realizados en la Fábrica de Martínez, como también la bandeja de los leones o el juego de jofaina y jarro de distinto diseño. Se incluyen además dos azucareros franceses de claro diseño romántico y técnicas muy características de este país.

VITRINA 4. Bajo el reinado de Isabel II, la influencia de la platería francesa en el comercio madrileño, fue muy notoria y prueba de ello tenemos en el centro de esta vitrina varios objetos, realizados en vermeille, pertenecientes al juego de café. En el centro destaca el magnífico aguamanil, realizado en plata y vermeille con piedras preciosas y esmaltes, es obra del famoso establecimiento parisino Froment Mourice, fue regalo de la Reina Isabel II a los Duques de Montpensier con motivo del bautizo de las que luego más tarde, sería la Reina Mª de las Mercedes.
De fabricación madrileña son los magníficos pies para fruteros de la famosa vajilla conocida con el nombre de "Colón", realizada en el establecimiento de Marquina Espunes en el año 1.865, que se complementa con el gran candelabro de Colón, situado en el centro de esta sala, y que fue realizada también por el Rey Alfonso XII, de ahí que lleve sus iniciales.

VITRINA 5. En ella se han distribuido distintos objetos que pertenecen al estilo romántico. Entre las piezas españolas deben de destacarse la original escribanía realizada en plata sobredorada yen filigrana de plata, pieza de la Fábrica de Martínez de su último período de producción que estuvo dirigida por el gran platero D. José Ramirez de Areliano, a quien pertenecen la tetera y cafetera de plata en su color y con marcos de marfil que se ven en la misma vitrina.
Muy característicos de este momento romántico, son los trofeos conmemorativos, de los que aquí tenemos varios ejemplares. Por un lado, dos que conmemoran los reinados de los Reyes Católicos y de Isabel II y D. Francisco de Asís y por otro el que conmemora el natalicio de la Infanta Isabel Francisca, la que después se conocería con el apelativo de la Chata. Entre las piezas extranjeras destacan el juego de jarras de cerveza con escenas chinescas, especialmente hecho para la Reina Isabel II, cuyo anagrama llevan grabado, también la copa de las carreras de caballos de 1.853, realizada en el establecimiento de Froment Maurice.

VITRINA 6. Los objetos que aquí se exhiben son del reinado de Alfonso XII y la mayoría de ellos están realizados en el establecimiento de Francisco Marzo y por los talleres franceses, pero vendidos a la Real Casa de S.M. por el mismo establecimiento madrileño que puso su marca personal.
Merecen destacarse el juego de té y café, situados en el centro de la vitrina, la cubertería que todavía hoy se utiliza en los grandes banquetes oficiales y los convoya o juegos de vinagreras y especieros que guardan entre sí el mismo estilo ecléctico tan en boga a finales del S. XIX.
Del mismo establecimiento madrileño de Marzo, son las soperas situadas en la parte inferior de la vitrina pero que se realizaron copiando modelos de la Real Fábrica Platera de Martínez que se han visto en la vitrina núm. 2.

VITRINA 7. La mayoría de los objetos aquí expuestos, son del reinado de Alfonso XIII e incluso, algunos como el del centro de la mesa, lleva las iniciales de los Reyes (A.V). Son casi todos de producción inglesa destacando por su calidad la ponchera en forma de crátera de plata en su color.
Entre las piezas españolas destaca el trofeo diseñado y ejecutado por Mariano Benlliure.

** SALON DE CINE.
El salón de cine en estilo renacimiento para celebrar en él sesiones de cine,, a las que concurría la Familia Real. Da acceso desde el comedor de Gala a la Galería septentrional sobre el patio central. El salón se decora con las siguientes piezas: dos arañas de bronce dorado y cristal tallado de estilo Imperio.
Cuatro cornucopias de talla dorada policromada, estilo Carlos IV.
En los cuatro ángulos, sobre pedestales de ébano, figuras de muchachas y muchachos negros, en bronce, elevando sobre el hombro, jarrón con los brazos de luz del candelabro. Se ha instalado en este salón, una espléndida colección de relojes que consta de 65 aproximadamente de muy variados estilos, S. XVII al XIX, y de bellísimas formas de sobremesa de caja alta y de forma de mueble de los mejores maestros ingleses, franceses y españoles. Los de sobremesa son los que presentan mayor variedad y aspecto, grupos escultóricos de gusto clásico, griego y romano, cajas rococó y neoclásicas.


** SALON DE COLUMNAS.
Se utilizaba este salón para fiestas y banquetes reales hasta el año 1.879, en que se inauguró el actual Comedor de Gala.
Celebrándose en él también la ceremonia llamada "El Lavatorio" el día de Jueves Santo, en que era tradicional que los Reyes lavaran los pies y diesen de comer a 25 pobres de ambos sexos ayudados por las personas de la Familia Real y damas de la Corte.
El acto se realizó desde el S. XVIII hasta tiempos de D. Alfonso XII con el mismo ritual, en presencia de los Grandes de España, Ministros de la Corona, Cuerpo Diplomático y público en general, instalados en tribunas que en ese día se instalaban a ambos lados de la estancia. La arquitectura del salón con arcos, columnas y pilastras y bóvedas de lunetos, es igual en todo a la escalera y obedece a la caja de la escalera doble proyectada por Sachetti.
Sin lienzos de muros disponibles, este salón está decorado tan sólo por esculturas de gran valor artístico e histórico, por ser de las pocas piezas conservadas del alcázar de los Austrias.
Neptuno, la Tierra y Venus, estatuas de tamaño natural en bronce, pertenecen a la serie de los Siete Planetas, que el Cardenal Infante regaló a Felipe IV para decorar el Buen Retiro y que después se colocaron en el viejo Alcázar. La cuarta estatua de bronce es un atleta jugador de disco, reproducción de una pieza clásica que se fundió en Roma en 1.651 y fue traída a España por Velázquez para decorar el Alcázar en tiempos de Felipe IV.
Ocho bustos de Emperadores Romanos, el ropaje es de Jaspe y la cabeza de pórfido o mármol, sólo una de ellas es antigua aprovechada, las restantes de arte barroco del S. XVII. Seis cabezas de Emperadores Romanos, de pórfido, de difícil identificación por sus rasgos poco característicos.
Sobre alto pedestal una copia de Carlos V dominando el Furor, de León Leoni, cuyo original se conserva en el Prado. Encima del grupo escultórico, lápida conmemorativa de la Firma del Tratado de Adhesión a la Comunidad Europea.
En el centro una mesa de estilo Imperio de principios del S. XIX con seis esfinges de bronce dorado que sostienen tablero de mosaico geométrico de mármoles y jaspes, de muy diversas procedencias. En esta mesa se plasmó la Firma a que antes hemos hecho referencia.
Decoran la sala ocho arañas isabelinas, de bronce dorado y cristal tallado, realizadas en Francia.
La pintura de la bóveda al fresco es obra de Corrado Giaquinto y representa "El nacimiento del Sol y el Triunfo de Baco". La figura de Apolo guiando el carro del Sol, ninfas y divinidades diversas. En la parte inferior, un grupo que simboliza la alegría de la Naturaleza con Baco como figura principal, sátiros, bacantes, Ceres y Vulcano. El boceto de esta pintura se conserva en el museo del Prado.

** SALETA DE GAPARINI.
Desde el salón de columnas, se entra en la primera serie de salones, que corresponden a la parte de Palacio que habitó el Rey Carlos III, al instalarse en el Palacio en el año 1.764. Los tres primeros, hoy llamados Saleta, Antecámara y Salón de Gasparini, formaban el cuarto del Rey, en unión de su dormitorio y dependencias. A continuación se encontraba el cuarto de la Reina que constaba de Antecámara, Cámara, Pieza de Comer y Besamanos, habitaciones que aunque se las designaba con este nombre, no llegó a habitar la Reina Mª Amalia de Sajonia, muerta en el año 1.760, antes de que se inaugurase el nuevo Palacio y fueron destinadas a la Infanta Mª Josefa, primogénita de Carlos III. La hoy llamada Saleta de Gasparini, era la pieza donde comía el Rey Carlos II. Su decoración fue totalmente cambiada en el S. XIX, sus paredes tapizadas de seda carmín y oro, que el tiempo ha deslucido, dándole una agradable entonación dorada.
Los muebles, consolas y espejos, de estilo rococó, entre los que merece especial atención se encuentra el diván circular del centro mueble francés del S. XIX, con tapicería de Aubussón, decorada con flores y las iniciales y cifras de Isabel II, el diván se remata con un monumental candelabro de bronce sobre estilo con escudos de España, sostenido por cuatro niños, hecho en los talleres de Thomire y Cía. Este diván fue un regalo de la Emperatriz Eugenia de Montijo a Isabel II.
Sobre consolas, dos pequeñas reproducciones de mármol, una de ellas atribuída a Lorenzo Bernini, es semejante al retrato del personaje griego del museo de Nápoles, mal llamado Séneca, y la otra es copia de un retrato de personaje romano hecha en el S. XVII.
En las paredes, cuatro cuadros originales, pintados por Lucas Jordán, representan:"Idolatría del Salomón", "Salomón presentando a sus hermanos", "El Sacrificio de Quinto Curcio" y "La muerte de Séneca".
En la bóveda pintada por Antonio Rafael Mengs, "La Apoteosis de Trajano", Emperador romano de origen español, con cetro y globo sentado, en momento de ser coronado por la Gloria, ante él Hércules en pie, Mercurio volando con el caballo Pegaso, grupo de figuras alegóricas de diversas virtudes, las Estaciones, las Musas con columnatas de templo griego al fondo, el Tiempo, las Ciencias y las Artes.

** SALON DEL TRONO.
En el S. XVIII, era llamado salón de Embajadores. Conserva el carácter de la época en que se decoró en el reinado de Carlos III. Los parámetros y dosel del Trono, que preside en centro de la estancia, están tapizados de terciopelo rojo, con orlas de trazado rococó bordadas en plata dorada, que el tiempo ha ennegrecido sin restarle belleza y carácter. En el dosel, escudo de armas de Carlos III, bajo el mismo, dos sillones de talla dorada de estilo rococó, realizados en 1.977 en la Fundación de Gremios y en la parte superior de los mismos las efigies de SS. MM. los Reyes de España, D. Juan Carlos I y Dª Sofía, a ambos lados de las gradas cuatro leones de bronce dorado, obra de Mateo Bonicelli, hechos en 1.651para el Rey de España, que en reunión de otros ocho, fueron utilizados como soportes de tres mesas o bufetes en el salón del reino del viejo Alcázar.
Doce consolas de talla dorada con sus correspondientes espejos de S. Ildefonso, rococó, variadas todas dentro de una misma unidad de trazado proyectadas quizás por Ventura Rodríguez.
Entre consolas, esculturas de tamaño natural de bronce de diversas épocas, la de Augusto, al lado de la puerta de entrada el Sátiro en la puerta de salida, son reproducciones de obras clásicas hechas en Roma en 1.650 51, por Pedro del Duca y César Sebastián, artistas colaboradores de Bernini en sus monumentales obras romana. Fueron traídas por Diego de Velázquez con el lote
de obras que adquirió por encargo de Felipe IV, para decorar el Alcázar de los Austria.
El Mercurio, Júpiter, Saturno y Marte, en unión de las tres citadas en el salón de Columnas, forman el grupo de los siete planetas, procedentes de Flandes y donadas por el Cardenal Infante a Felipe IV.
En el testero del trono, las cuatro virtudes: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza.
En las consolas, bustos de bronce, reproducción de otras obras romanas: Homero y Cicerón.
En las consolas a los lados de la puerta de salida, dos cabezas de bronce del S. XVII y otras antiguas de personajes y divinidades romanas.
A los lados del trono, dos relojes de pie, uno de estilo Luis XVI obra de Berthoud, y caja estampillada y otra pieza de mediados del S. XVIII, del relojero inglés John Ellicot. Su caja de ébano con bronces del más depurado rococó inglés.
Iluminan el salón dos arañas de cristal tallado y plata venecianas de tiempos de Carlos III, y parejas de candelabros en los ángulos y consolas de época posterior, pero piezas estimables dentro del estilo Imperio de principios del S. XIX.
La bóveda de Juan Bautista Tiépolo, con fecha y firma de 1.7664. El tema es "La Grandeza de la Monarquía Española". Entre nubes, grupos de figuras que simbolizan virtudes cristianas en alabanzas de Carlos III. La Magnanimidad representada por Matrona, en pie, apoyada en un león con los símbolos del poder, a su lado gran pirámide con inscripción romana. Amorcillos y otras figuras completan el conjunto. A su derecha, el Consejo como respetable anciano coronado de laurel y a la izquierda otro grupo con figuras de la Fe, van vestidas de blanco y velo que cubre los ojos. Lleva cáliz y cruz y la paloma del Espíritu Santo sobre ella, a sus pies la Caridad y la Esperanza y más alejados la Prudencia y la Fortaleza. Sobre fondo azul, figuras desnudas de las Tres Gracias: Venus, con la simbólica manzana y un gracioso Cupido.
En el centro un círculo de nubes donde se asienta la figura femenina que simboliza la Monarquía. A su izquierda, la Paz y la Justicia y un bello ángel que simboliza la Virtud. Después Apolo, sentado sobre nubes conversa con otros dioses, y una serie de figuras caen precipitadas, simbolizando vicios y pecados. Ante el trono, la Abundancia ofrece sus frutos a la Monarquía, uno lleva en el aire el collar de la orden del Toisón.
A la derecha, volando Mercurio, el Tiempo, con figura de viejo al lado y atributos tradicionales y Neptuno, con su carro, de blancos caballos. El arco iris cruza la bóveda como símbolo de Paz y Felicidad, y a continuación el Dios Eolo, acompañado de céfiros y representados por figuras de adolescentes con alas de mariposas. A un lado Júpiter, conversando con Minerva. Y finalmente el Océano y Genios del mar con Tetis en pie, que sostiene gran concha cargada de perlas de figuras que representan las provincias y estados de la Corona de España, con los productos de su suelo y fauna característica, alternando con figuras de Héroes y conquistadores españoles, labriegos extremeños o castellanos, con sus típicos atuendos, además de grupos de figuras de raza de color representado las Indias Orientales y Occidentales, en las que España tenía dominio.
En los ángulos, medallones dorados con figuras varoniles en relieve de estuco, representan los cuatro elementos con las cuatro estaciones del año, obra de Roberto Michel. Sobre las puertas dos óvalos sostenidos por dos genios de estuco con pinturas de grisalla, la Virtud y el Mérito, sobre la puerta de entrada y la Abundancia en la salida, por Tiépolo.

** SALON DE ALABARDEROS.
Desde el rellano final de la escalera se entra en el Salón de Alabarderos.
Estos soldados tenían a su cargo la inmediata custodia de las personas reales, con jurisdicción militar en todo el recinto del Palacio. En línea con dicha custodia, recordemos el combate librado por los Alabarderos en la Escalera de Palacio el 7 de octubre de 1.841, en el cual rechazaron el ataque de los sublevados, que intentaron apoderarse de la Reina niña Isabel II.
El salón está decorado con dos cuadros de Lucas Jordán representando a "Salomón instruyendo a los jóvenes" y "El Juicio de Salomón". Los paisajes fueron pintados por Juan Bautista Martínez Mazo.
Hay también cuadros que representan dos sibilas al estilo de Rafael, realizados en el S. XVIII.
Sobre la chimenea, un tapiz de época de Felipe V, representando su escudo, realizado en la Fábrica de Santa Bárbara de Madrid, a principios del S. XVIII.
Completan la decoración consolas de caoba y bronce dorado, con una cuidadísima labor cincelada, de la segunda mitad del S. XVIII, y dos "desserts" (adornos que se ponían en las mesas de comedor para decorarlos con frutas, flores, etc.), uno realizado en estuco (a la izquierda, según se entra en la sala) de época de Carlos IV, y el otro en mármoles y bronce de la época de Fernando VII, ambos de la Real Fábrica del Buen Retiro, del taller de metales y piedras duras.
Por último, la bóveda pintada por Juan Bautista Tiépolo, venido de Italia a instancia de Carlos III, para pintar las bóvedas de los principales salones del Palacio. Representa a Eneas, según el texto de Virgilio, en el momento de recibir de su protectora Venus, las armas que la diosa ha ordenado forjar para él con las que conseguirá el triunfo sobre el rey Turno. El Héroe, sobre una nube, es conducido ante Venus por la Justicia, la Fortaleza y el Valor o el Mérito. Mercurio y amorcillos volando en el espacio, en la parte inferior, el Tiempo y Marte y al fondo la Fragua de Vulcano. Se conoce boceto que hace años se conservaba en la colección Nemes, en Munich.

ALGUNAS DE LAS SALAS RESTAURADAS EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
Estas salas, que en tiempos de Carlos IV y Mª Luisa de Parma constituían los "Gabinetes de la Reina", han sufrido a lo largo de la historia notables transformaciones en su decoración producidas por los cambios de función otorgados a los espacios en los sucesivos reinados y por la evolución del gusto dentro del campo de la decoración.
Algunas de estas pequeñas habitaciones conservan aún el espíritu de finales del S. XVIII, como parte integrante de entonces "Cuarto de la Reina", zona que comprendía la mayor parte de los salones situados en la fachada Este de Palacio (actual calle de Bailén) y estos trascuartos o gabinetes, separados de aquellos por un corredor de servicio.
Sin embargo, otros gabinetes ofrecen hoy la imagen que adquirieron en época de Alfonso XII, respondiendo a la campaña de remodelación emprendida en Palacio por aquel monarca, de acuerdo con los gustos imperantes a finales del S. XIX que asimilaban distintas estéticas de carácter historicista.
Destacaron en esta empresa Juan Crook y Navarrot, Conde viudo de Valencia de Don Juan, como asesor en temas históricos y artísticos y José Segundo de Lema, arquitecto mayor de Palacio.

** SALON DE BILLAR
La decoración de esta estancia, realizada en nogal por el ebanista Antonio Girón, siguiendo los diseños de José Segundo de Lema, consiste en un empanelado que oculta tanto gran parte de los muros, como la bóveda, bajo cuyo artesonado se conserva el fresco pintado por Maella en 1769: "Juno mandando a Eolo que suelte los vientos contra Eneas". Los elementos decorativos, así como el mobiliario con el que hace juego se basan en la interpretación de diferentes motivos goticistas puestos de moda en toda Europa con el movimiento romántico y su renacer de los conceptos artísticos medievales.
Sobre la madera de nogal de muros y techo, destacan elementos naturalistas hojas de hiedra inscritas en pequeñas arquerías doradas y elementos geométricos en blanco, negro y dorado que acentúan el marcado carácter arquitectónico de la estancia.
Todos ellos se repiten en el mobiliario, cuyo elemento esencial es la mesa que había sido fabricada en París siguiendo también los diseños del arquitecto mayor de Palacio y la que Antonio Girón añadió algunos elementos decorativos. Del resto de los muebles con que contaba la estancia, hoy solo quedan los bancos y una de las seis sillas realizadas por Nicolás de la Torre.
Para completar la decoración se instalaron una lámpara de bronce y una estufa de porcelana, traída probablemente de Francia.
El conjunto quedó prácticamente terminado en 1881, a falta únicamente de las puertas abiertas a la galería en 1884 por Manuel Genné. Como espacio de carácter privado, este salón debió de ser ampliamente utilizado por Alfonso XII y sus personas más allegadas puesto que ya fue ligeramente restaurado pocos años después.
El mobiliario de la sala se dispersó en el primer tercio del presente siglo. Posteriormente, la decoración fija se cubrió con telas para montar aquí una de las salas del llamado "Museo de Tapices". Actualmente se ha recuperado como uno de los ambientes más característicamente decimonónico del Palacio Real de Madrid.

** SALON DE FUMAR
De igual forma que a mediados del S. XVIII habían cobrado gran auge las llamadas "chinoiseries", en época de Alfonso XII, renació el gusto por el mundo oriental, que vino a sumarse al ya mencionado resurgir de los conceptos artísticos de carácter medieval.
Este tipo de decoraciones era habitualmente empleado en las salas de fumar y en esta ocasión, José Segundo de Lema, al igual que hiciera en el Salón de Billar, fue el realizador de los diseños. El arquitecto encargó las placas cerámicas a una casa francesa llamada Boulanger, por medio de su concesionario Adrien Bruneau. También en Francia se adquirieron los paneles de seda bordados con escenas chinescas.
El trabajo de carpintería necesario para soportar toda esta decoración así como el suelo de maderas finas fue realizado por Antonio Jorge. La obra finalizó en 1880, fecha en la que Manuel Genné dio los últimos retoques al montaje.
Destaca de la decoración la atrevida combinación de colores, predominando el amarillo y el azul, con algunos toques oscuros y rojos, como es el caso de las puertas lacadas.
Una gran variedad de motivos naturalistas, geométricos y fantásticos encuadrados dentro de la simbología oriental, se reparten por las placas cerámicas de igual forma que los paneles de raso azul marino se siembran de escenas populares chinescas.
Originariamente este ornato cubría también el techo, hoy al descubierto, lo que nos permite contemplar sus estucos del S. XVIII y el fresco que Joaquín Espalter pintara en 1857 representando una alegoría de la música, pocos años antes de que se llevara a cabo esta original y curiosa decoración.
La sala sufrió importantes daños en la Guerra Civil, por lo que hubo de ser desmontada (a excepción de las puertas).
Posteriormente y durante largo tiempo, al igual que en el Salón de Billar, se expusieron aquí algunos de los tapices más antiguos del Patrimonio Nacional. Recuperada la mayor cantidad posible de los elementos decorativos algunos de los divanes y farolillos no se conservan se ha restaurado, importante labor que hoy podemos apreciar en toda su magnitud.

** DORMITORIO DE MARIA LUISA DE PARMA
Junto con el gabinete de maderas de indias, ésta es una de las salas que aún conserva la decoración que recibiera en el S. XVIII. En ella tuvo su dormitorio la reina Mª Luisa de Parma.
El diseño corresponde a Francisco Sabatini quien, siguiendo las tendencias artísticas imperantes en toda Europa, planificó una decoración basada en los modelos de Herculano y Pompeya.
En 1793, los hermanos Domingo y José Brilli adornistas de cámara de Carlos IV realizaron los estucos, adelantando así el buen hacer que tres años más tarde demostrarían en el cercano Salón de Espejos.
Los muros se dividieron en siete paneles con decoración de "candelieri" y medallones con bajorelieves representando a cada uno de los planetas. Una bella cornisa y las sobrepuertas completan la decoración de estucos, a juego con la bóveda. Para la decoración de relieves, se siguieron veintiséis modelos realizados en yeso y cera por Hermenegildo Sílice. Completando el conjunto, suelo y zócalo se ejecutaron en mosaico de mármoles en los mismos tonos que el resto de los adornos.
El mobiliario que aquí se expone se compone de dos consolas estilo Luis XVI, realizadas en madera tallada y dorada, con patas en forma de estípite, chambrana con pequeño florón y tablero de mármol. Sobre ellas sendos relojes de fabricación francesa, en estilo imperio. Las sillas, pintadas en tonos pastel, entonando con la decoración mural, son un típico ejemplo del mobiliario de asiento, característica de la manufactura lionesa de Camille Pernon. La lámpara, en cristal tallado y bronce dorado, es una obra francesa del S. XIX, en estilo neoclásico, entonando con el conjunto.

** GABINETE DE MADERAS DE INDIAS
La decoración de esta estancia, corresponde a uno de los gabinetes de maderas finas diseñados por Matías Gasparini y ejecutados de forma admirable por el Real Taller de Ebanistería dirigido por José Canops.
El estilo rococó, de clara influencia francesa domina el conjunto. Tanto el mobiliario como los paneles que adornan los muros son una excelente muestra del trabajo de madera, las labores de talla y embutido combinan perfectamente con la decoración en bronce, latón y laca. A los motivos geométricos, se superponen composiciones vegetales y de rocalla, en consonancia con lo ampuloso de las formas del mobiliario.
El entelado de los muros, algo posterior en cuanto a estilo se decora con tiras bordadas de jarrones, cestas de flores y roleos, que enmarcan pequeños paisajes. Las cenefas perimetrales, presentan guirnaldas de flores. Aunque de manufactura desconocida todos estos bordados revelan una clara influencia de los tejidos y bordados franceses de la última década del S. XVIII.
La bóveda se cubre de bellos estucos y escenas cortesanas pintadas, similares a las de las sobrepuertas mientras que el suelo, como en la sala precedente, está realizado en mosaico de mármoles de colores con motivos geométricos. La lámpara es una manufactura francesa del S.
XIX.

** GABINETE DE PASO A LA GALERIA
La sala, que ha perdido su decoración original, se ha decorado con sillas que formaron parte de la decoración del dormitorio de Carlos III. El estilo Luis XV de su talla se combina con una tapicería realizada en la Real Fábrica de Tapices en 1770, en seda, lana e hilos de oro, siguiendo cartones de Guillermo Anglois y José del Castillo.
En los muros, un bordado con escena de la vida de Jacob, obra anónima del S. XVIII y retratos de la Reina Gobernadora, Mª Cristina de Borbón, por Luis Madrazo y de su segundo esposo, D. Agustín Fernando Muñoz, Duque de Riansares, obra del pintor Cecilio Corro.
El espejo, en madera tallada y dorada, es una pieza española de estilo isabelino. La consola, de estilo Luis XV, manufactura de gran calidad, de la segunda mitad del S. XVIII.
La pieza más llamativa de la estancia es la lámpara conforma de barco, obra de original diseño, aunque de factura nada excepcional, realizada en cristal tallado y bronce dorado, probable manufactura francesa del S. XIX.

** SALA DE EXPOSICION STRADIVARIUS
Esta estancia, que formó parte de las habitaciones de la Infanta Isabel, se ha decorado con una reproducción del papel pintado original de finales del S. XIX, de estilo Napoleón III.
Se exhibe aquí el cuarteto construído por el famoso luthier de Cremona, Antonio Stradivarius, entre 1667 y 1709, para la corte española, aunque esta no lo adquirió hasta 1775, a nombre del entonces Príncipe de Asturias, futuro Carlos IV.
El conjunto, comprado para la Real Cámara de Música e Instrumentos de Cuerda, se compone de dos violines, una viola y un violoncello, todos ellos decorados en sus arcos con roleos y figuras en negro y, en la tapa y el fondo, con una fina orla en taracea de marfil, de rombos y círculos sobre fondo de mástil de ébano. Este conjunto tanto por su sonoridad como por su singular decoración, es único en el mundo. A este cuarteto se une otro violoncello, esta vez sin decorar, que debe figurar como una de las obras más sobresalientes de Stradivarius.
El fresco que adorna la bóveda de la sala se debe a Luis González Velázquez y representa la Benignidad, acompañada de las cuatro Virtudes Cardinales.
Completa la decoración una lámpara francesa del siglo XIX. en cristal tallado y bronce dorado, con un mecanismo de relojería que pone en movimiento determinadas piezas para imitar la caída del pequeños chorros de agua.

** JARDINES DE SABATINI.
Junto a Palacio existían unas caballerizas que dicen quitaban vista a la fachada norte del edificio y que dejaban un estrecho pasadizo. Estas caballerizas fueron derribadas en 1931 acordando emplazar en el solar resultante un jardín. El Ayuntamiento de Madrid convoca a estos efectos un concurso de ideas. Parece que la idea de un jardín había tenido antecedente, pues en el S. XVIII existieron algunos proyectos de jardinería, pero con fines a ser también zona privada de Palacio. El proyecto que ahora se trazaba era para que esta zona quedara, como lo está abierta al público. Los rimeros en la selección del concurso fueron los proyectos de Aníbal Alvarez Miguel Durán Lóriga, en colaboración con Pérez Calvet, así como otro proyecto presentado en solitario por Fernando García Mercadal, a quien correspondió más tarde ejecutar la obra, dado que ganó unas oposiciones como arquitecto municipal.
Es el mismo Mercadal, del que vamos a copiar una descripción que aparece en el libro "Madrid Plazas y Plazuelas" de Carlos de Miguel: "Los ejes del trazado de los nuevos jardines son, diríamos, proyección de los tres grandes ejes de la fachada, el central coincidiendo con el gran estanque, y una fuente, y los dos secundarios coincidentes con las dos escaleras a ella adosadas, como puede verse, ya que los jardines están allí" Efectivamente, los jardines están allí, 21.000 m² de zona verde, entre las calles de Bailén de la que le separa una balaustrada con verja y una doble escalera para ganar la diferencia del terreno, dan a la calle de la cuesta de San Vicente, de la que también le separa otra balaustrada con doble escalera, al campo del Moro y a Palacio
Desde 1972 también es fronterizo este jardín con el paso elevado de Bailén Ferraz, ya que una ménsula de este paso llega hasta la misma puerta del jardín, tanto que fue necesario correr ésta algo más hacia el interior, dejando una explanada o terraza que desde la altura del paso elevado, que por cierto se tuvo muy en cuenta guardara armonía con el valor arquitectónico de la zona lleva mediante cómodas y prolongadas escalinatas hasta el nivel del jardín. Terraza que tiene una fuente en el lugar donde había estado la retranqueada puerta que es de hierro.
Con motivo de estas obras se reformaron los jardines y al acto de la inauguración, así como al del paso elevado, asistió el 25 de mayo de 1972, Juan Carlos I, entonces Príncipe de España.
Tras la portada, otra fuente, en el centro de un amplio paseo de piedra rematado de granito, da la bienvenida. Los dibujos que sobre el terreno se han ido formando con la adecuación de la jardinería están cubiertos en esta primera zona por césped y enmarcado en gran parte por pinos, trazados de ordenada jardinería que señalan unos bordillos de granito. Antes de llegar al estanque es necesario salvar un desnivel mediante unas escalinatas. A ambos lados de la misma, dos estatuas ecuestres de guerreros. El estanque se encuentra rodeado por ocho estatuas. A ambos lados de esta zona central, dos paseos divididos a su vez en dos rectángulos con una fuente central en tres de ellos. Zona ésta en la que el tratamiento de talud recortado ofrece cuidados dibujos de jardinería, salpicados en el centro con recortados cipreses. Buenos cedros, chopos, hayas, magnolios.
Unos bonitos bancos de piedra, entre los que se combinan algunos de madera, papeleras y alumbrado público prestan servicio a estos jardines, en una zona que, pese a su cercanía a un lugar de intenso tráfico, aún se encuentra aislada. Hace unos años, se celebró aquí durante algunos veranos un espectáculo de luz y sonido que fue muy bien acogido por el público.
Las RESEÑAS del jardín están sacadas del TITULO: Madrid, en sus plazas, parques y jardines. AUTOR: Margarita Jiménez. EDICIONES: Abaco.